Opinión
Los Fantasmas
Alejo Castillo
René Mey habla sobre fantasmas y ángeles

El Sol de Morelia
16 de junio de 2008

René Mey, francés sanador, de reconocimiento mundial afirma muy claro que él convive con los ángeles y que existen los fantasmas. Desarrolló la fuerza del espíritu y de la fe. Con sólo poner las manos sobre las personas las sana.

Tiene el poder de curar con las manos, recuerda episodios acontecidos cuando estaba en el vientre materno y de vidas anteriores; puede "ver" a través de las personas y transportar su presencia a lugares lejanos donde otros lo ven y platican con él.

¿Quién es este hombre y cómo lo logra?

En su reciente visita que realizó a Morelia, el francés, un espigado hombre religioso que mueve miles de personas, habló de muchas cosas para el programa radiofónico de "LOS FANTASMAS", espacio por el cual el sanador tiene especial cariño en virtud de la similitud de las acciones de servicio que se otorga a la sociedad michoacana en general, sin que importe nivel económico o cultural.

Acepta el francés que hay episodios en la vida del hombre, que cuando fallece los marca y esto provoca de alguna manera que esas energías pudieran quedar en el aire, deambulando, cuando no se obtiene un desarrollo espiritual adecuado en vida.

René Mey explica a lo largo del mundo que es importante entender nuestro paso por esta vida. Por ello en esta ocasión en este espacio de "LOS FANTASMAS" damos a conocer un poco sobre este hombre, quien estuvo el jueves pasado en esta capital gracias la invitación que hiciera Mari Carmen Calderón Hinojosa. Dura ese día Mey realizó importantes actos de sanación que provocaron el beneplácito de quienes acudieron ante sus manos para curarse.

René Mey. Sanador. Nació en Enclave des Papes, cerca de Avignon, Orange, en Francia. Creció modestamente en el campo. Mey asegura que desde el vientre de su madre tuvo la suerte de acordarse del Paraíso, lleno de luminosos colores e imágenes fabulosas, que es el reflejo de todo lo que somos si uno es amable y bueno entre la gente con la que vivimos en la Tierra.

En dicho lugar encontró seres de luz o ángeles que se convirtieron en sus guías y lo acompañaron poco después de su alumbramiento. Se adentró en el mundo de las matemáticas, ya que las veía como una forma de comprender la vida y a las personas. Esta área de estudio sigue una lógica especial, por lo que toda la construcción de la materia está basada en ellas.

Por medio de la meditación profunda el sanador René Mey ha consultado gratuitamente a miles de personas, entre ellas enfermos de Sida y cáncer, en diversos países, actividad que realiza actualmente; además construyó un hospital donde se atienden diariamente a 3 mil pacientes.

NUEVA CONCIENCIA DE VIDA

Su filosofía es simple. Sus palabras y actos tienen únicamente como meta poner en claro a las personas que se lo solicitan, en el descubrimiento de una nueva consciencia de la vida. En el descubrimiento de una nueva forma de "inteligencia humana", basada en el respeto al otro, la ayuda mutua, el compartir, en el redescubrimiento del potencial fantástico que duerme dentro de cada uno de nosotros. "El Amor es una fuerza infinita y está a la puerta de todos", dice de manera constante.

Mientras que se escucha el fondo la música angelical de Alexia, una mexicana delgadita con voz finísima, casi angelical, René relata su vida de contacto con los extraterrestres, su contacto con el mundo paranormal, su misión para descubrir la fe, su contacto con los delfines, las aves y sobre todo el renacimiento de la nueva conciencia existencial.

Explica que ha sido a través de la meditación profunda como ha resuelto problemas y enfermedades en miles de personas alrededor del mundo. Ahora, en su afán constante por conocer gente y ayudarlos con sus aflicciones, llega a ofrecer su método de sanación por medio de una conferencia gratuita.

Ahí en el amplio salón del sindicato de Profesores de la Universidad René Mey habla con los asistentes niños, jóvenes, adultos, pacientes con enfermedades terminales o por el contrario, gente sana. El único requerimiento es asistir con la mente abierta y con fe en que las cosas que aparentemente son increíbles puedan suceder.

Hoy en día René ha marcado una huella de Amor en miles de personas en el mundo, ya sea en reencuentros privados o durante sus conferencias nacionales e internacionales, o bien, a través de sus obras realizadas en Madagascar o en Costa de Marfil, o en sus consultas gratuitas y abiertas a todos, pero René no deja a ninguna persona indiferente.

El que está siempre acompañado por los ángeles, así se le conoce y su misión es claro cuando afirma que en México espera ayudar a la gente, volver a darle confianza, resolver sus problemas y por otra parte explicar que la espiritualidad no tiene nada de místico.

No tiene ninguna relación la cantidad de consultas con respecto a la sanación, puede pasar algo desde la primera y hay quienes necesitan más. En caso de que sea una enfermedad muy grave, siempre pasa algo, aunque sea únicamente mejorarla, pero ha habido quien se cura.

Reconoce que hay mucha gente escéptica y que difícilmente aceptará visitarlo, pero hasta el momento es algo que le tiene sin cuidado. "La gente llega sola, mis conferencias son gratuitas y abiertas a todo público. Yo no puedo inducir a que me sigan, pero si lo hacen son bienvenidos".

SUS EXPERIENCIAS

Al humanista francés lo han elevado al nivel de un ser con poderes casi divinos. -¿Por qué un ángel? Malika Bennafla respondió que a partir de un video donde se ve a Mey en sesiones, ella logró percibir un ángel dentro y fuera de él. "Esto sólo se comprende cuando ya se ha tenido algún contacto con René, pero debe ser una persona vidente. Luego de este contacto pude ver a los seres de luz y también a la Virgen de Guadalupe".

Compartió su experiencia con unos amigos mexicanos que hablan francés y son también videntes. "Después de observar la película se percataron de que al final aparece un ángel; pedí a una de ellas que hiciera un dibujo de lo que habían observado, después de ello retomé esa ilustración para elaborar el cartel promocional de sus conferencias en México".

Con el dibujo la amiga de Malika quiso interpretar la presencia que sintió al ver el video, "fue difícil representar materialmente un ser espiritual. Lo que más me llamó la atención de él fue su corazón, me provocó una conexión con lo esencial, con la luz sin siquiera haberlo conocido ni haber hablado con él", concluyó la mujer que prefirió omitir su nombre.

Rene Mey, humanista francés, quien se dedica a dar conferencias alrededor del mundo sobre temas espirituales, destacó en la plática que tuvimos con él: "Amar es la esencia de la vida, por eso nadie puede vivir bien hasta que no aprende a amar. Las personas que padecen depresión necesitan saber que el amor existe en hay ellas, pero hay que buscarlo."

Como ejemplo expuso que Francia es uno de los países donde hay más jóvenes depresivos; en el 2006 hubo 10 mil 500 personas que se suicidaron y 6 mil con intentos.

Ayudar a las personas es otra de las tantas expresiones del amor, y por ello el también activista social, cuenta con la Fundación René Mey que ha desarrollado proyectos gubernamentales y altruistas al servicio de los más desprotegidos.

"Aprender a amar es no temer ensuciarse las manos. Se aprende a amar a partir de los pequeños detalles de amor con los demás en la vida cotidiana". En su labor de amor por los demás, René Mey participó en un proyecto de Desarrollo de escuelas especializadas para 2 mil 454 niños huérfanos de guerra.

En nuestro país impulsó el proyecto "Niños de la Tierra por México" con dos propuestas piloto, en el Estado de México y el Distrito Federal, para que los niños que se van de su casa, encuentren una estructura adecuada que les permita desarrollarse como seres humanos.

Se recuerda que en cierta ocasión René Mey convivió con los niños abandonados en las calles de la Ciudad de México, estuvo con ellos en las alcantarillas y en las zonas deprimidas, los llevó a una tienda departamental con el riesgo de que su voraz anhelo pudiera convertirse en un desastre y reconoce que solamente compraron lo fundamental, aquello que iban a necesitar y que no hubo abusos, fue una notable experiencia que integrar y conocer en su profanidad.

En Morelia el pasado jueves estuvo de regreso, sanó a personas, dialogó con ellas, les impuso sus manos y los invitó a encontrar esa nueva conciencia de vida, basada en la fe y en el amor, porque éste último sentimiento es el que hace todo cambio y sustenta toda acción prepositiva.

En la actualidad este movimiento cuenta con más de 100 centros de sanación y atención en un momento, en que el mundo se debate entre la pobreza de valores, la falta de fe y los tantos problemas de salud, como es la mutación de bacterias y virus que traducidos en enfermedades atacan a la humanidad.

Ni qué decir de la pobreza religiosa y del cambo climático que al paso de los días dejará resultados catastróficos.

Usted preguntará que si Mey tiene contacto con los espíritus y energías, la respuesta es positiva, pero básicamente establece que en todo caso hay que atender a nuestros muertos, él cree en la reencarnación y por este concepto se entiende que cuando fallece la materia el espíritu se mantiene y entra en otro cuerpo, pero hay algunos que no reencarnan y entonces deambulan o levitan por los mundos paranormales. (I)
Columnas anteriores
Columnas

Cartones