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Opinión / Columna
"Buscando lo que deseo, voy perdiendo el deseo de lo que busco". Antonio Porchia BELICE VS MÉXICO: UN REQUISITO ENGRANDECIDO ESTÁ muy bien que como principio deportivo, Jesús Ramírez y algunos jugadores expresen su "respeto" al equipo beliceño. Eso es correcto, pero de ahí a ocultar la brutal asimetría entre ambos cuadros es absurdo. Se sabe que el próximo domingo se enfrentarán dos planteles que no tienen ningún punto de identidad; son abismales sus diferencias y se desarrollan en un contexto socioeconómico distinto. La geopolítica y la estructura de la CONCACAF los obliga a enfrentarse. Se calculó el costo económico de jugar en Houston, donde hay pocos seguidores de Belice, o jugar en Miami, donde podrían encontrarse más de sus paisanos. Sumaron números, calcularon ganancias y decidieron que el equipo de Belice sea "local" en esta ciudad norteamericana. Sí, puesto que este equipo no cuenta con estadio. Ya la FIFA le está haciendo uno. Que de algo sirvan las multimillonarias ganancias de esta asociación civil internacional. La conformación del equipo rival de México es para hacer un análisis de sociología y de movilidad demográfica. En su mayoría, los jugadores viven de diversos oficios (mecánicos, obreros, empleados de servicios, etcétera). Seguramente, el salario de un solo jugador del equipo azteca, podría resolver por un buen tiempo las penurias y faltantes que padecen estos jugadores mayoritariamente amateurs. Los medios de comunicación, especialmente la televisión, juguetea con la paupérrima vida de los beliceños; no se atreve a plantear las diferencias estructurales. Evade los análisis y repite encabezados, como si el rival tuviera posibilidades de ganar. Claro, nadie puede predecir el futuro, pero sí se pueden utilizar las herramientas que nos provee la observación y la confrontación de datos. Así que el domingo, algunos merolicos del púlpito televisivo engolarán la voz y festejarán la victoria de México y amplificarán su logro; dirán con circuloquios verbales y sonidos guturales, que "el equipo nacional tiene grandes posibilidades para el Mundial de Sudáfrica". Así es el negocio y lo que menos importa es la observación crítica. OSWALDO, LA MORALINA DE VERGARA Y ERIKSSON Es lamentable, aunque explicable, que el incidente vivido por el portero del equipo nacional haya ocupado tantos litros de tinta. Cualquiera que haya vivido la convivencia y concentración de grupos humanos, sabe que es común que se presenten conflictos que tienden a engrandecerse; que el marco legal y cultural que regula la vida en comunidad en el vecino país del norte es distinto al mexicano, y que es un detonante que provoca y favorece al amarillismo. Se logró. Ahora, Jorge Vergara, como representante del comité de salud deportiva y de buenas costumbres, ha sacado su espada justiciera y pide castigo para Sánchez. No sugiere, como en diversos incidentes vividos por jugadores de Chivas, la necesidad de dialogar con el portero azteca. Él y su empleado más cercano, Néstor de la Torre, se colocan una moral distinta. No cabe duda que este empresario de marras no le perdona al ex portero de Chivas su salida del equipo; de igual manera trató con desprecio a Salcido por ejercer su elemental derecho de cuestionar la llegada del nuevo técnico del equipo mexicano, el sueco Sven Göran Eriksson, a quien por cierto, Vergara le guarda una esperanza celestial. Ha dicho que el entrenador europeo "pondrá orden". ¡Bravo!, además de empresario, también podría dirigir operativos policíacos para "poner orden". ALGO MÁS.- La contratación del "Pelado" Díaz y sus faraónicas condiciones quedan muy bien para un equipo como el América, en donde poseen dinero e ignorancia... Pobre Benjamín Galindo, si es técnico del Cruz Azul tendrá que cargar con la inquisitorial presión de los Álvarez y su promotor de cabecera. Lástima... Estimado (a) lector (a), olvídese de las miserias humanas y relájese viendo la película "El Hombre Increíble (Hulk)". pedropenaloza@yahoo.com |