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Opinión / Columna
"Los cobardes mueren muchas veces antes de su verdadera muerte, los valientes gustan de la muerte sólo una vez". William Shakespeare LA DERROTA CONSTRUIDA LA goliza a la Selección Nacional no fue producto de un "mal día", como dijo Jesús Ramírez; no, de ninguna manera. Decirlo es tratar de ocultar la verdadera estatura de un equipo que se equivocó en lo táctico y en lo emocional. En primer termino, lo que hay que plantear necesariamente es que el lucimiento de Argentina fue producto de una inexistencia técnica en la banca mexicana. Expliquémonos: salir a jugar contra un plantel que está conformado por jugadores de excelencia, implicaba respetar esa asimetría deportiva. No bajar los brazos ni jugar pusilánime, simplemente respetar nuestra diferencias con un equipo que nos lleva muchos años de diferencia en su preparación y desarrollo. Jesús Ramírez demostró sus debilidades, y entre ellas su carencia de análisis específico e individualizado. El técnico mexicano llegó a un encuentro sin haber realizado un serio trabajo profesional de indagación del rival y de su propio equipo. Así no se puede encarar ningún encuentro que tenga posibilidades de éxito. En el plano emocional, Ramírez se equivocó rotundamente. Meter a jugar a Oswaldo Sánchez, a Fernando Arce y a Gerardo Torrado, después del proceso que vivieron el fin de semana, supone que los jugadores son maquinarias y no humanos. Oswaldo y Arce estaban "vaciados" emocionalmente; su curva de rendimiento psicológico y aspiracional estaba orientado al estacionamiento espiritual; es decir, su espacio de recuperación fue interrumpido por un desafío que implicaba elevar abruptamente su capacidad de búsqueda de triunfo. Por lo tanto, darles la responsabilidad de encarar a los argentinos fue un abuso psíquico. El caso de Torrado presenta otras características, pero es igualmente irresponsable otorgarle el peso de la contención, cuando días antes sufrió una baja emocional, al ser derrotado en sus aspiraciones campeoniles. Otra vez, el trabajo científico del área técnica fue sustituido por una ocurrencia. Qué decir de los jugadores mexicanos que provienen del futbol europeo. Unos están en plenas vacaciones y otros apenas se integraron a la nueva dinámica fisicoatlética de la Selección. Así no se puede conformar un equipo que dispute en serio la hegemonía en un partido de esta dimensión. El otro gran faltante de Ramírez fue enfrentar a los argentinos haciendo abstracción de los tiempos y las calidades; por un lado, Argentina está en una fase de alta competencia premundialista, ya que en unos días se enfrentará en juego oficial a Brasil; y por otra parte, hombre por hombre no hay ninguna posibilidad de competir con el equipo pampero. El planteamiento táctico, laxo y abierto que presentó el técnico interino, fue una novatada y una irresponsabilidad. ¿Poner a competir a Magallón, Osorio y Salcido con Agüero, Messi y Cruz no fue temerario? ¿Sin blindaje por los costados? ¿Con Ponce y Guardado desentendidos de la marcación? ¿Con Pérez y Antonio Naelson, enfrentándose a Mascherano, Gago y Maxi Rodríguez? ¿Sin vocación ofensiva, apostando a un chispazo de Vela frente al experimentado Zanetti? En síntesis, el equipo mexicano mostró un nivel deteriorado y maltrecho. Puede ser que este no sea el real nivel de la escuadra nacional; sin embargo, en las condiciones actuales, con un director técnico menos inmaduro y desmotivado, se pudo haber entregado mejores cuentas. Así, en estos momentos difíciles, es como se corrobora que los ídolos con pies de barro no resisten un fuerte torrente de viento. Y se cumplió. Eriksson sólo se aguantó la risa y levantó la ceja de colonizador. Y se frotó las manos. Negocio redondo. ALGO MÁS.- La dilatada negociación con Markarián subraya la influencia del promotor favorito de los cementeros. Pronto sabremos si triunfa el dinero o la impunidad ¿bonito binomio?... El próximo técnico del América puede ser el argentino Ramón Díaz; otra vez se aceptarán condiciones estratosféricas y estrambóticas, se le rendirá pleitesía y se le presentará como el gran salvador. Pero se insistirá en tener directivos sin el mínimo profesionalismo y algo de conocimientos del balompié. Y quizá mañana se diga lo contrario. La dialéctica de tirar el dinero... Estimado (a) lector (a), no se debe perder la película "Tropa de Élite". Verá que en Brasil hay algo más que futbol. pedropenaloza@yahoo.com |