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Opinión / Columna
"No es difícil tener éxito. Lo difícil es merecerlo". Albert Camus SANTOS Y CRUZ AZUL: HISTORIAS DISTINTAS HOY ya tenemos el resultado del primer partido entre los dos equipos finalistas del torneo mexicano. Al momento de entregar estas líneas no lo sabemos; lo que sí podemos afirmar es que como siempre, el alud de propaganda en torno a estos dos planteles ha sido abrumadora. Una vez más los medios, especialmente la televisión y algunos "analistas" periodísticos, han centrado la utilización de sus energías y su tiempo en magnificar las bondades de los entrenadores y de los jugadores. Por supuesto, el hecho de que estén disputando el campeonato los hace más exitosos que los que se quedaron en el camino. Esto no está en duda; lo que se omite en la mayoría de los medios, es la profundización del análisis en torno a la trayectoria de estos clubes y, en consecuencia, a la carambola que los llevó a donde están. Ambos equipos lograron llegar a esta meta como producto de múltiples combinaciones, y no por que hayan desplegado un gran futbol o que hayan sido consistentes en su perfil triunfador. Aquí el caso de Cruz Azul es el reflejo de un equipo que creció por la propaganda y no por la uniformidad disciplinaria, o por la vocación ofensiva de su técnico. La confección de su plantel fue la rebatinga entre su directiva, los intereses del técnico y el promotor favorito de los cementeros. La demagogia y los lugares comunes de los Álvarez (los pequeños, que poco tienen que ver con la grandeza de don Guillermo, padre) dilapidaron cuantiosos recursos durante una decena de años, sangrando a la cooperativa y construyendo una pequeña cofradía de concentradores del poder (desde fuerzas básicas, filiales y equipos profesionales), y que cada fin de torneo tartamudeaban y buscaban nuevos pretextos para justificar sus fracasos, ha sido el sello distintivo que ha acompañado al equipo azul. Para redondear su escasa cultura de trabajo colectivo y de mística comunitaria, contrataron a un técnico (Markarián) a quien se lo ocurrió ostentarse como un benefactor que presume tener múltiples ofertas de trabajo, y es ahora tratado con una reverencia excesiva; incluso los jilgueros oficiales e interesados se portan abyectos e incondicionales. Para mayor ilustración recuérdese la entrevista que le hicieron el domingo por la noche los comentaristas de TV Azteca. Sólo faltó que se hincaran y quemaran incienso. Y el "tuteo" a Guzmán. En el caso de Santos, otra es la historia. Su técnico es producto de su esfuerzo y los resultados exitosos se deben a una entrega asociada (aunque en el encuentro con Monterrey su calificación fue por la desatención de los regios). Llevar el futbol a una zona altamente volátil y conflictiva como lo es la colindancia entre Coahuila y Durango, es un mérito que hay que reconocer y que es necesario estimular, sobre todo por la publicitada presencia de la delincuencia organizada y el explosivo clima de violencia que corroe el tejido social. Por supuesto, el segundo lugar del equipo "verde y blanco" en la tabla es un premio indiscutible. Merecería ser campeón. ALGO MÁS.- La FMF no tiene remedio. Contratar a Eriksson por una simple pantalla renovadora y aparentemente moderna, ratifica la falta de sensibilidad y conocimiento del entorno mexicano, y conste que no se trata de un nacionalismo ramplón; profundiza la ausencia de una visión integral de los tiempos y las circunstancias que apremian al equipo Nacional... Hablando de ignorantes, es imperdonable que los médicos de los equipos atiendan las lesiones en donde hay sangre, sin la utilización de los infaltables guantes higiénicos. A lo mejor no hay presupuesto, dirían los cínicos... Estimado (a) lector (a) no deje de ver la película "Tus santos y tus demonios". pedropenaloza@yahoo.com |