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Opinión
![]() Mi Perspectiva
José Luis Camarillo
ESTO
16 de mayo de 2008
Lupe Pintor creía que las peleas del novato Adrián "Confesor" Hernández en "Así Ruge León" e "Historia en Cancún", le habían caído del cielo.
Esas funciones fueron presentadas por promotores muy distintos, con los que no guarda ninguna relación contractual. Quien sepa algo de boxeo, entiende que prácticamente ninguna empresa del mundo programa a un boxeador, a menos que tenga especial interés en él; es decir, que aspire a firmarlo en exclusiva. Lo anterior no es extraño, ya que los empresarios invierten mucho en impulsar a sus novatos o estelaristas, y no van a destinar recursos para programar a gente ajena... a menos que sea "recomendado". La oportunidad que recibió el "Confesor" de enfrentarse al renombrado filipino Rodel Mayol, noqueador del "Explosivo" Trejo y el mismo que puso sobre piernas tambaleantes al "Archie" Solís antes de ser fulminado, se derivó de las relaciones de su apoderado, Salvador Briman. Adrián es una fuerte promesa, pero no hay que hacer a un lado que su sensacional victoria por KO en cuatro rondas sobre Mayol tuvo algo de circunstancial, porque Top Rank le pidió a Fernando Beltrán programar al asiático en León, y lo llevó a suelo guanajuatense, pero no sabía a quién iba a enfrentarse. Mayol dijo que lo pusieran "con el que fuera", y cuando supo que Hernández era un novato, aceptó, sin saber que el noqueador mexicano estaba enrachado, afinadito y muy motivado. Más tarde, Adrián, ya como campeón continental e internacional minimosca del CMB, intervino en la histórica función de Cancún, donde venció a Gilberto Keb para obtener el cetro mosca de la NABF, y formar parte de la transmisión por TV. Previo a los citados triunfos, Hernández venció a Óscar Saturnino en una función de Prestige Promotions, merced a los oficios de su representante. Ensoberbecido por tal éxito, Lupe Pintor, entrenador del "Confesor", se deslumbró ante cierta cantidad de dólares ofrecidos desde Venezuela para ir a medirse con el experimentado Juan José Landaeta, sin tomar en cuenta a Briman. Pero algo hizo a Pintor abrir los ojos, y ahora Hernández tomará parte en la velada del 14 de junio en el DF. Lupe tuvo una gran dirección por parte del "Cuyo" Hernández, un manager fuera de serie, como no ha habido otro. El Indio de Cuajimalpa fue un gran peleador, pero el oficio de manejador es para verdaderas fieras... que además deben ser astutas y tener muchas relaciones, porque nada cae del cielo nada más porque sí. jlcamarillo@esto.com.mx Columnas anteriores
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