Opinión
En la cancha
Fernando Schwartz
Feliz Día del Maestro

ESTO
15 de mayo de 2008

-Cómo extrañamos a don Fernando Marcos, a Ángel, a Luengas,

a "Escopeta", al "Conde", a don Antonio Andere....

esos sí que eran maestrazos en el micrófono.

JARED es hombre de liguillas. Luis es un talento de la media cancha, y con la expulsión del exprimentado Ramón Morales, Monterrey puso a Guadalajara con sus Chivas casi fuera de la liguilla.

Todo puede pasar el sábado, pero la expulsión de Ramón, tan extraña en él, como un penal que no existió, y Chacón que regaló con la complacencia de su asistente de línea, le dieron camino a la victoria rayada que es inobjetable, pero que tiene ese manchón.

Caso curioso, Jared anotó tres y ninguno de cabeza. El penal a favor de Chivas fue bien marcado, pero nunca mantuvieron la ventaja, y en esos cuatro minutos que Monterrey anotó dos al final de la primera parte, marcaron el rumbo.

Cuando La Volpe mandó a Ochoa y a Paredes, terminó por desbaratar la resistencia de Chivas. Ochoa, viniendo de atrás, creó un gol y fue dolor de cabeza por su rapidez. Una vez más, la maldicion del superlíder parece estar sentenciada frente al ocho.

JAGUARES, CON LA MÍNIMA

Almaguer quería por lo menos un gol de diferencia y se le cumplió. Cruz Azul jugó al estilo liguilla de visitante; primero que no le anotaran y después en pensar ir hacia el frente. La expulsión de Beltrán le complicó, pero aún así se salía con la suya; sin embargo cuando en la cancha no hay un goleador determinante como Itamar, en cualquier momento la onza cambió y fue justa a favor de Jaguares, por el esfuerzo que hizo.

Ventaja mínima, pero al final del camino siempre es un aliciente cuando el reglamento en el empate global favorece al local del segundo juego.

ATLAS, CON CABEZA

Jugando con cabeza y anotando dos veces con la misma a balón parado, Atlas puso de cabeza a Boca Juniors en la Copa Libertadores. Lo hecho por Brindisi con sus jóvenes atlistas ya es superlativo, y con todos los honores merecen la semifinal de la Libertadores, que habrán de buscar la siguiente semana en el Jalisco.

Colotto se ha convertido en el estandarte de la táctica fija atlista, y este equipo con el ímpetu y entrega que mostró pone a soñar con tener un equipo mexicano en la final del torneo continental, para emular lo que hizo Cruz Azul en el 2001. Hoy, el turno de América es frente a Santos, para mostrar que lo de Maracaná fue una realidad y no un chiripazo.

EL CUENTO DEL TÉCNICO NACIONAL

El proceso para elegir al nuevo técnico de la Selección Nacional se comienza a manosear y ensuciar, cuando saltan nombres por acá y por allá.

Entiendo que es la labor de los medios investigar, pero también comprendo, aunque no me gusta, que por la proliferación de medios grandes, medianos y chiquitos, la competencia es feroz por la exclusiva, y esto se acentúa más con la velocidad del internet y de la radio. Creo que lo mejor es tener prudencia y esperar acontecimientos.

Los últimos procesos para elegir técnico del seleccionado nacional han sido telenovelescos, llenos de rumores, de intriga y pasión, como si estuviéramos viviendo una novela de la vida real, cuando el que queda mal parado ante los ojos del mundo por tanto manoseo, dime y direte, es el futbol mexicano. Lo peor de todo es que las filtraciones vienen del mismo organismo, lo que debe preocupar a Justino y a Decio.

PREGUNTA: ¿De verdad te espiaron Ricardo? Ojalá que después de lo de anoche tuvieras más alcahuetes.

Qué mal regalo de bodas el que le dio Chivas a Vergara ¿no?

HASTA EL PRÓXIMO SILBATAZO

Comentarios: fschwartz@oem.com.mx

PD: ¿Ya se fijó usted que Palco Deportivo se convirtió en Palco Familiar... ¿Cuándo entran los nietos, las tías y toda la parentela?

Así como nos quejamos de que al futbol mexicano llega mucho bulto del extranjero, en ese caso llegó tambien otro, pero a la televisión. El "Rey de los apodos" (es que así se presenta en su currículum) está en TV Azteca, y escucharlo ayer en Chiapas con sus payasadas, modismos y clases de italiano fue patético. Lo peor es que sus compañeros le festejaban todo, en vez de defender la dignidad del cronista mexicano.
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