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Opinión / Columna
La XXIII Copa del Mundo de Caminata dejó una gran lección. No todo lo que brilla es oro y es que se gastaron miles de pesos en la delegación que acudió a Rusia y sólo se regresó con dos preseas de bronce; la individual de Éder Sánchez y la de equipos en la distancia de los 50 kilómetros. La Copa puso a cada andarín y entrenador en su lugar. Víctor Sánchez Guerrero se consolidó como el mejor técnico de caminata, además de colocar en el equipo olímpico a Éder también lo hizo con David Mejía (22 años) en la distancia de los 20 kilómetros. Quien se quedó a 7 segundos de colarse a Beijing fue Álvaro García, un pundonoroso andarín, quien calladamente pero con mucha disciplina gana terreno en la caminata de México. La prueba de los 50 kilómetros confirmó los lugares para Horacio Nava y Jesús Sánchez, se dio la bienvenida a Mario Iván Flores, quien ya había estado en los Olímpicos de Atenas, se retiró momentáneamente de la marcha y regresó triunfal. Su llegada deslizó a Omar Zepeda fuera del equipo olímpico; así es la caminata, hay que recordar que para los Juegos de Atlanta 1996 quien salió del tricolor fue Carlos Mercenario y quien llegó fue Ignacio Zamudio , conocido como el "Huevo" y quien a punto estuvo de hacer la chica en el máximo concurso, en esa edición olímpica fue el mexicano mejor ubicado. Fanfarrias especiales en esta columna merece Graciela Mendoza; con sus 45 años fue la mejor marchista mexicana. Ella es un ejemplo en el deporte femenil, jamás ha claudicado y entrena como una chiquilla, por eso tiene un lugar especial. Los resultados de la Copa del Mundo de Cheboksary en Rusia, sólo confirma lo que se veía desde hace diez años: la caminata de México vive en el pasado. Como mencionamos, sólo Víctor Sánchez se ha esmerado por avanzar, los demás siguen viviendo y usando la marcha para tener un hueso dentro del deporte mexicano. Tras el proceso selectivo, seguramente Carlos Hermosillo, titular de la CONADE, nos podrá dar el monto de la inversión que hizo el gobierno para pulir a este equipo, ya que primero pagó un campamento en Bolivia, después otro en Rumania, previo a la Copa del Mundo, y además se llevó un montón de gente a la sede de la competencia. Este fin de semana también ligó boleto olímpico Vanesa Zambotti, quien tuvo paciencia en su carrera deportiva. En atletismo se definieron seis plazas, ahora sólo se necesita que la FMA las avale y la jefatura las acepte. Así que este fin de semana dejó 12 nuevas caras en la delegación olímpica. |