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Opinión
![]() Comentando el boxeo
Víctor Cota
Claro triunfo de De la Hoya, pero...
ESTO
7 de mayo de 2008
La victoria que conquistó Óscar de la Hoya el pasado sábado sobre Steve Forbes fue mucho más que clara. Para nuestro gusto ganó todos los rounds, y las puntuaciones oficiales fueron 119-109, 119-109 y 120-108, le partió la ceja derecha a su rival, lo hizo sangrar por la nariz y en general fue muy superior.
Sin embargo, no se vio bien, no lució como en ocasiones anteriores, incluidas las dos más cercanas, las que tuvo frente a Floyd Mayweather y a Ricardo Mayorga. Contra un hombre que si bien, no es de segunda línea, pero que no significa nada en la primera, como este señor Steve Forbes, el "Golden Boy" recibió muchos golpes, ninguno verdaderamente fuerte, pero sí con la suficiente frecuencia para que sangrara de un pequeño corte en el tabique nasal, de otro en la boca, que pasó casi inadvertido para todos , y en general terminó los doce asaltos con raspones en diversas partes del rostro. Intentó Óscar ganar por nocaut, pero se encontró con que la fama de innoqueable con que llegó al cuadrilátero su adversario estaba plenamente justificada. El hombre indudablemente resiste, tanto arriba como abajo, es rápido y combativo y una de sus características es su determinación para pelear. En este caso simplemente estaba perdido desde que se firmó el choque. De la Hoya está, ha estado y estará por siempre muy arriba del nivel de Steve y el único interés que presentaba esta combinación era ver si el multimillonario californiano podría hacer lo que nadie ha podido hasta ahora, noquear a Forbes, lo que obviamente no sucedió. ¿Por qué entonces De la Hoya no lució como todos esperaban? No lo sabemos, pero creemos que la respuesta puede buscarse a partir de dos aspectos, que por otra parte son lógicos. Para algunos, Óscar, con 35 años de edad y 16 de ellos dentro del boxeo profesional, ha entrado ya en eso que se conoce entre la gente de ring como decadencia, lo cual no puede suponer sorpresa alguna para nadie. Otros tienen una opinión distinta. Hablan de que De la Hoya no tomó seriamente a Steve Forbes como adversario, pues el hombre viene de ser campeón entre los superplumas, y su última batalla la había celebrado en un peso de 142 libras, o sea un poco arriba de la división de los superligeros. Fue en octubre, cuando derrotó por puntos a Panchito Bojado en el Mandalay Bay de Las Vegas. En tales condiciones hablamos de un elemento considerablemente más pequeño en estatura, alcance y no obstante que el pasado fin de semana registró 150 libras, igual que De la Hoya, era sin duda un peso falso, agregado a su tonelaje normal. Columnas anteriores
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