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Opinión
![]() Mi Perspectiva
José Luis Camarillo
ESTO
6 de mayo de 2008
¿Quién es más culpable de que un peleador se exceda de peso: su entrenador, el propio boxeador o su promotor?
Cada que don José Sulaimán menciona a la Comisión de Nevada y señala la prepotencia de ese ente, critica el hecho de que haya impuesto un castigo de 250 mil dólares a José Luis Castillo (el sonorense dijo a ESTO que ya había pagado medio millón en multas) por no dar el límite ligero para su malogrado tercer combate contra Diego Corrales. Castillo volvió a pasarse de peso en la ocasión en que debería medirse con Timothy Bradley, no obstante que estaba programado una división arriba, en superligero, el pasado 8 de marzo en Cancún. Julio César Chávez pertenece a la estirpe de esos grandes profesionales que aun a costa de debilitar su físico, nunca fallaron ante la báscula. Cuando se enfrentó al dominicano Daniel "Cuero Duro" Cabrera, en la que era la novena y última de sus defensas como rey superpluma del CMB, subió debilitado por el sacrificio extremo; por ello Cabrera pudo durar la larga ruta de los 12 episodios. Érik Morales es uno de los casos más extraordinarios, ya que combatía en supergallo cuando su tamaño era el de un hombre de por lo menos dos categorías arriba, de ahí que su ascenso a pluma y superpluma era algo que su organismo pedía a gritos. El Érik Morales que le dio el desquite a Manny Pacquiao, tras darle una lección de boxeo, era lo más parecido a un guiñapo. Ya era un ligero reducido a superpluma a fuerza de casi no tomar líquidos ni alimentos en los días previos a sus dos últimos encuentros con Pacquiao. De ahí se explica que, ya en ligero, Morales haya peleado 12 episodios contra el fortachón David Díaz, al que, desde Mi perspectiva, superó en el ring, aunque los jueces le hayan escatimado la victoria. Víctor Cota fue testigo de cuando Ricardo Arredondo hizo una defensa de su título superpluma del CMB en Japón y sólo comía un huevo duro diariamente, con tal de dar las 130 libras. En Panamá ya "es normal" que el ex campeón mundial minimosca y mosca interino de la AMB, Roberto "Araña" Vázquez, sufra con el peso. En el prepesaje dominical para su contienda de mañana contra César Singo estaba arriba 10 libras y media (va en 115) y hoy sube a la romana. Por lo pronto, ya convencieron a su rival de que peleen en 118 libras. En el otoño pasado, Vázquez no dio el límite pactado y obligó a la cancelación de toda una velada. ¿De quién es la irresponsabilidad: del peleador o de sus entrenadores por no mantener vigilado su peso? jlcamarillo@esto.com.mx Columnas anteriores
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