Toros
Muy sonriente Ignacio Garibay, fue sacado en volandas. Foto: Abel Esparza/ESTO
6 de mayo de 2008
Faenón de Garibay a toro de Mimiahuapam
Cortó dos orejas
Horacio Soto Castro

Aguascalientes, Aguascalientes.- Ignacio Garibay y el toro Galán, número 417, con 453 kilos compartieron honores en esta octava corrida de la feria de San Marcos. Mientras que Garibay fue premiado con dos orejas, que bien merecía el rabo y salir en volandas por sensacional faena. Al toro le rindieron los honores de vuelta al ruedo por su bravura, nobleza y clara embestida. El diestro capitalino se lució en verónicas y remate con una revolera y luego una larga cordobesa de una belleza sin igual. El toro acudió al caballo y Mauro Prado le picó en todo lo alto; el toro se creció al castigo y empujó de firme, con codicia. Luego, quitazo por tafalleras, de una lentitud y suavidad desesperante y de las alturas cayeron las dianas. El diestro se fue al centro del ruedo y el toro acudió al envite desde largo, Ignacio le recetaba dos pases por atrás en forma alterna, intercalando el trincherazo y el derechazo, para escuchar nuevamente las festivas dianas. Luego se dio a torear por la derecha hasta sumar 8 pases templados y de larga dimensión y los olés no se tardaron en llegar. Vinieron los naturales con temple y arte, la vitamina y ayudados. Ya entrado en gastos cuajó dos dosantinas brillantes y soltaron la pelea de gallos que acompañó en su enloquecimiento a los asistentes, que hicieron casi media entrada. Garibay se fue tras el morrillo para cobrar un soberbio estoconazo y escuchar los gritos de torero... torero... Como siempre, el juez soltó una oreja, le cayó la bronca y soltó la segunda, pero la faena era de rabo. Su segundo también fue bravo, pero llegó al tercio final con ciertos problemas y Nacho le hizo una faena breve, señalando pinchazo, media y al primer golpe de descabello. Retirándose entre palmas.

EL ENCIERRO

La divisa de la ganadería de Mimiahuiapam ondeó con orgullo pues el toro Galán, que mereció vuelta al ruedo, mostró las cualidades que predominan en ese ganado. En general el encierro estuvo bien presentado, bravo en los caballos y con claridad en la embestida.

GASTÓN

El rejoneador potosino Gastón Santos ha tenido una actuación sobresaliente. Estuvo muy certero y adornó el morrillo de Saleroso muy bien con rejones, banderillas a una y dos manos y al violín para que desgranaran las ovaciones. Y, sobre todo, cobró un rejonazo en todo lo alto. Lo mismo que cuando realizó las "balotadas" con Tenorio en que escuchó dianas. Una oreja se concedió y dio vuelta entre ovaciones.

MORANTE

Morante de la Puebla no tuvo suerte en el sorteo y sus astados fueron los menos. Faena breve en su primero y abucheo injusto para él, pues se dio a pinchar. Con su segundo un tanto débil, mató pronto y se retiró entre palmitas. Regaló un octavo, pero no redondeó y se retiró con protestas.

"EL CEJAS"

Arturo Macías "El Cejas" en su primero poco le tomaron en cuenta y se retiró en silencio. Con su segundo le salió el tinte de su toreo enjundioso y juvenil y fue aplaudido, sobre todo en el quite por gaoneras en el centro del ruedo, así como el péndulo que le corearon. Algunos otros pases, pero nada relevante. Estocada y al segundo golpe de descabello.

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