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Opinión
![]() Mi Perspectiva
José Luis Camarillo
ESTO
1 de mayo de 2008
Se repite hasta decir basta, que en el pugilismo no hay nada escrito o que no existe enemigo pequeño, pero es algo totalmente cierto.
Como un día me aconsejó el oficial de ring estadounidense Marty Sammon -estuvo en el mismo equipo de boxeo de la armada de Estados Unidos, junto al gran comisionado regiomontano "Jo Jo" José Juan Guerra-, nunca hay que dar nada por consumado, mientras no sea así. Hay quienes exponen el macabro ejemplo de que las torres gemelas parecían eternas... y terminaron derribadas. No obstante que casi el total de los expertos de todo el mundo da por realizado que Manny Pacquiao "le arrancará la cabeza" a David Díaz, la pelea será emotiva e interesante mientras no se conozca el desenlace, y cuidado con que el hijo de padres michoacanos conecte su golpe dominguero -el zurdazo recto o en gancho-, porque el Demonio de Filipinas tampoco es un dechado de aguante. Esto último quedó confirmado cuando Óscar "Chololo" Larios lo puso mal en el tercer round, para sobrecoger los corazones de los millones de filipinos que veían ese pleito por TV o a los que llenaron el legendario Coliseo Araneta, de Manila. En teoría, Díaz, un ligero natural y con cuerpo de fisicoconstructivista, posee mayor poder de puños que el "Chololo", además que Pacquiao estará invadiendo la división del monarca del Consejo Mundial de Boxeo. Nadie daba un cacahuate por un triunfo de Nate Campbell sobre el supuestamente imbatible Juan "Torito" Díaz, y de la noche a la mañana la categoría de las 135 libras amaneció con un nuevo titular avalado por la AMB, la FIB y la OMB. El sábado en Juriquilla se creía que Omar Chávez iba a colectar un fácil triunfo sobre el hasta entonces desconocido Marco Nazareth, y por poco se da una sorpresota, al resultar Nazareth una fiera y además con mandíbula de hierro e hígado blindado. Los hacedores de apuestas pocas veces se equivocan. Son casi infalibles, como sucedió cuando colocaron como favorito prohibitivo a Joe Calzaghe sobre Bernard Hopkins, y el pronóstico se cumplió. Ahora habrá que ver en qué proporción colocan arriba en los momios a Pacquiao sobre Díaz, antes de comentar más al respecto. El tremendo Mike Tyson puede certificar que nadie puede confiarse, aunque esté arriba 40-1, como él (de hecho con cifras así no hay apuestas) contra Buster Douglas, quien le quitó lo invicto y desencadenó una serie de eventos desgraciados para él. jlcamarillo@esto.com.mx Columnas anteriores
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