Toros
Alfredo Gutiérrez. Foto: Archivo ESTO
30 de abril de 2008
Alfredo Gutiérrez: "No estoy acabado"
Dejó atras las amistades peligrosas
Miguel Ángel García

"Existe gente que sigue a los toreros como vampiros, sólo para chupar el triunfo".

Alfredo Gutiérrez

De pronto desapareció.

Hoy, Alfredo Gutiérrez está de regreso. De vuelta a la luz, a la vida.

El diestro tapatío perdió tres años de su carrera taurina por situaciones que es mejor dejar enterradas. Sin embargo, Alfredo acepta sus errores y aunque no culpa a nadie, descubrió que en la fiesta brava existen "vampiros" que se dedican a chupar el triunfo de los espadas: amistades peligrosas.

A partir del año pasado, Alfredo ha retomado su carrera taurina con entusiasmo, entrega y los resultados son palpables; se encuentra triunfando fuerte en las plazas donde es anunciado y ahora busca retornar a la Plaza México y a los cosos de primer nivel.

Esta es la historia:

AL DESNUDO

-¿Qué pasó con el Alfredo Gutiérrez que vimos triunfar en la Plaza México?

"¿Qué pasó? Que esta carrera es compleja y hay que saber manejarse profesional y personalmente. Soy un ser humano y he tenido muchos errores en mi vida y se reflejaron en el ruedo. Sin embargo, en estos momentos me encuentro muy bien y aunque llevo tres temporadas sin estar en la Plaza México, pienso que a mi regreso verán un nuevo Alfredo, como nunca lo han visto".

-¿En dónde se quedó el torero?

"Lo traigo aquí adentro, no obstante, debo trabajar mucho para que este torero crezca. No estoy acabado, entré a un bache por situaciones personales, sin embargo, gracias a Dios he salido".

-¿Cómo pretendes recuperar el tiempo perdido?

"No ha habido tiempo perdido, siempre he aprendido algo bueno. Sé que el haber dejado de torear en muchas plazas me costará mucho, no obstante, estos tres años que dejé de ir a la México adquirí más conocimientos de mí mismo".

-¿Qué es lo que más lamentas?

"Nada. Cada acción que he hecho tiene una consecuencia y siempre he sabido asimilarlas, buenas y malas, para sacarles el mayor provecho. Mis errores los he canalizado hacia el aprendizaje para poder evolucionar".

-¿Por qué continuar con la carrera de torero".

"Porque no concibo la vida sin torear, es mi forma de vivir, y el sentimiento que encuentro en el toreo es lo que alimenta mi ilusión para seguir en busca de mis objetivos".

-¿Qué tipo de bache pisaste?

"En mi caso... las malas amistades. Creo que en México nos hace falta mucho profesionalismo, realmente existen muchas personas que rodean a la fiesta y que son unos 'golfos', gente que nos sigue a nosotros los toreros como vampiros, sólo para chupar el triunfo de un torero. Hay personas que te dan coba y que te meten cosas en la cabeza que no son, ese tipo de amistades desestabilizan mucho a los toreros".

-¿Qué aprendiste de esta experiencia?

"Hay que saber escoger a las amistades y ahora sé que debo rodearme de personas positivas; me di cuenta que el estar apegado a la familia es lo más importante, porque es la gente que de veras te ayuda".

-¿Desearías regresar la cinta y borrar algún capítulo de tu vida?

"No. Todo lo que he vivido me ha servido para llegar a este momento y con esta mentalidad".

-¿Qué es lo más trabajoso para levantar nuevamente la cara?

"La aceptación, eso es lo más complicado. El hacer examen de conciencia y aceptar tantos errores es lo que más cuesta, ya que el ego y el orgullo no te libera de la cortina negra que tienes en los ojos. Cuando tienes la humildad de reconocer la situación y la aceptas, creces bastante".

-¿Cómo te encuentras ahora?

"Muy bien. Tengo una mentalidad bastante amplia y una visión de éxito que me llevará a trascender como un torero importante y como persona. Quiero dejar un buen recuerdo entre la afición y ante los seres que quiero", concluyó.

Desde el año pasado que Alfredo Gutiérrez ha retomó el camino, ha sumado 20 corridas de toros y varios festivales; en ese tiempo tuvo la oportunidad de salir a Ecuador y traerse el trofeo de la feria de Río Bamba; también actuó en Ambato y cortó dos orejas. Tomó la alternativa en noviembre de 1997, en la Plaza México, de manos de su tío, Jorge Gutiérrez; ha pisado ruedos de España y lleva cinco cornadas.

En 10 años de alternativa ha cosechado muchas cosas, sin embargo, lo mejor ha sido una niña que hoy tiene tres años, su hija. Su motor de vida.

Notas relacionadas