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Opinión / Columna
Los hechos no dejan de existir aunque se les ignore. Aldous Huxley PUMAS: ENTRE LA MEDIOCRIDAD Y LA COMPLICIDAD LA realidad que viven los Pumas no puede ser más grotesca. Por un lado tiene una masa de seguidores fieles, constantes, combativos, históricos y consistentes; y por otro lado, una directiva pusilánime, rutinaria, acomodaticia y poseedora de una ignorancia palmaria inocultable. No se trata de una colección de adjetivos; lejos de ello, son caracterizaciones que buscan ubicar exactamente a los actores que conforman el universo del equipo del Pedregal. Los resultados constantes y sonantes están a la vista: tenemos un equipo sin brújula, desarrollando un futbol mediocre, sin orden táctico, sin el manejo elemental de lo que significa jugar sin balón y mantener el orden entre sus líneas, no hay ninguna comunicación ni interdependencia entre los jugadores y carecen de desplazamientos solidarios. Su único lenguaje cotidiano es el "balonazo" y la apuesta a un "chispazo" de algún delantero. Evidentemente nuestra crítica no tiene que ver sólo con la ubicación del equipo en la tabla de posiciones; eso puede obedecer a múltiples circunstancias. No, nuestro reclamo tiene como raíz la existencia de un equipo sin alma, sin espíritu de lucha, sin convicción, sin mística, sin hambre de trascender, desconectado de la sintonía de sus seguidores; en fin, un plantel sometido a la pesada y evidente rutina de alinear pero no jugar. Ahora, la "gran noticia" es que el técnico Ferreti ha sido ratificado. No cabe duda de que la directiva universitaria está prisionera (su ignorancia e inercia burocrática así lo dictan) de una dinámica que sólo los impulsa a mantenerse en el cargo. El caso de Ferreti es emblemático: ha logrado vender a los incautos una imagen de entrenador disciplinado. Su histeria actuada e inducida, sus gritos y ademanes espumosos fascinan y embelezan a quienes se guían por parámetros sólo de forma. En un medio donde el analfabetismo deportivo es la constante, individuos como Ferreti aparecen como entrenadores rentables. En esta línea de pensamiento confirman a este brasileño y repiten su discurso de que "su apuesta está en las fuerzas básicas". Demagogia pueril y gastada. Los equipos de menores son dirigidos por la misma mafia de hace años. Son los mismos que obstaculizan a jugadores por filias y fobias. Una revisión exhaustiva de los procesos de admisión y permanencia de los muchachos en fuerzas básicas arrojaría resultados reveladores. De eso hay pruebas directas y vividas. En fin, una evaluación serena y equilibrada mostraría la dimensión de una crisis estructural que arrastra la organización universitaria desde hace por lo menos una década; sin embargo, los dos campeonatos y el subcampeonato anterior han eclipsado la posibilidad de un examen de alto calado. Téngase presente que un equipo representativo de la máxima casa de estudios no puede tener los mismos indicadores de productividad y de rendimiento que la mayoría de los clubes. No bastan campeonatos para ofrecer saldos positivos en la formación integral de los jóvenes que portan la playera puma. Desde hace buen tiempo la rectoría universitaria debería haber intervenido en la medición de los resultados del capital humano que ha producido el equipo de futbol, como lo hace con otras disciplinas. Pero no, parece que la inercia comercial obnubila el papel formativo obligatorio de la UNAM. Lástima por su historia y por su afición. ALGO MÁS.- El pase del Atlas a la siguiente ronda de la Libertadores es una buena noticia, sobre todo si nos atenemos a la promoción de un gran número de jóvenes debutantes y a su bajo presupuesto... En contraste, el pase del América es monetaria y publicitariamente costosísimo, que no tiene comparación con lo que logró el puñado de chamacos atlistas... ¿Cómo se le ocurre a Bora ofrecer sus servicios de asesoría a Jesús Ramírez? Qué, ¿no se habrá dado cuenta el ex técnico nacional que un "récord Guinness" no necesita de asesores? ¡Por favor, Bora! pedropenaloza@yahoo.com |
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