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Opinión
![]() Mi Perspectiva
José Luis Camarillo
ESTO
23 de abril de 2008
No parecía tener mucho sentido que el experimentado zurdo puertorriqueño Héctor "Macho" Camacho júnior estuviese incluido en la velada sabatina de Juriquilla, Querétaro, la cual generó atracción entre la gente de aquel rumbo desde que se supo que ahí estarían Julio César Chávez padre e hijo, uno en el micrófono de TV Azteca y el otro en el cuadrilátero.
La inmensa popularidad que rodea al César del boxeo y el regreso de las transmisiones por la televisión abierta se combinaron para que el muchacho sinaloense de 22 años de edad, al que todo mundo llama "el júnior", cause revuelo donde quiera que se presente. Ayer don José Sulaimán develó la incógnita. La presencia del hijo del "Macho" ante el público queretano obedece a que se planea medirlo con el vástago de JC, si ambos surgen victoriosos, en lo que sería una rememoración de aquel gran combate que sus padres sostuvieron el 12 de septiembre de 1992. Aquella fue una función de Don King que dejó una marca de entrada a perpetuidad en el Thomas & Mack Center de Las Vegas. Si se compara con la trayectoria de Julio César Chávez Carrasco, existe una enorme ventaja en experiencia para Camachito, quien luego de una significativa carrera como aficionado, debutó como profesional el 1 de octubre de 1996. En ese entonces, Julio júnior tenía 10 años de edad y ciertamente no imaginaba que terminaría dedicado a la misma violenta profesión que su legendario progenitor. Héctor Camacho II muestra 49 pleitos de paga, con 45 triunfos, 25 de ellos antes del campanazo final, tres tropiezos y un empate. Pero, y esto lo dijimos desde hace años, está muy lejos de la clase y la habilidad del "Macho" original; de lo contrario, ya sería campeón del mundo. Se anticipa que al público le encantará ver a Julito cambiar golpes con Camachito, quien tampoco se parece a su papá en lo bocón, pero sabe como dar promoción a una pelea. Con 1.73 de estatura, el heredero del "Macho" Camacho se ve chaparrón para sus adversarios, debido a que se enfrenta lo mismo a pesos medianos que a supermedianos. Y Julito ya rebasa el 1.80 de alzada. Los números del júnior son 35-0, con 28 nocauts y un empate, desde su debut en septiembre de 2006 contra Jonathan Hernández, al que superó por decisión unánime en cuatro asaltos. Definitivamente, si llegan a enfrentarse, Camacho junior será un enemigo de credibilidad para el nacido en Culiacán. jlcamarillo@esto.com.mx Columnas anteriores
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