Opinión
Lic. Tomás Kemp
Pipino Cuevas y su récord de doce defensas de su campeonato

El Sol de San Luis
10 de abril de 2008

* "El hombre es como un fósforo. Si no tiene cabeza... ¿Para qué sirve? (REFLEXION).

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Dios le dio cabeza y facultades para triunfar. Nunca perdió su Fe Divina ni dejó de pelear para vencer retos y sacrificios que exige el violento deporte del boxeo, logrando superar pobreza y mediocridad, sabiendo utilizar el carácter hasta convertirse en enorme campeón evitando las vanidades del mundo que están llenas de amarguras y desengaños no cayendo en el alcohol, drogas, etc.

José Pipino Cuevas, nacido en el poblado de Santo Tomas de los Plátanos, en el estado de Hidalgo, de cuna de poca fortuna y numerosa, siendo el séptimo de once hermanos, ex campeón welter de México y el mundo es este sensacional peleador de brutal pegada que se ganó el respeto y cariño de la afición por su vida ejemplar arriba y abajo del ring.

He tenido la oportunidad de entrevistarlo en muchas ocasiones, destacándose por su trato franco, aparentando visiblemente ser orgulloso y de fuerte carácter, pero todo lo contrario, al ser humilde dejando la soberbia y jactancia cuando habla de sus hazañas deportivas, siendo por esas cualidades un verdadero gigante del cuadrilátero.

Pipino, quien fue impulsado por su propio padre para figurar en el boxeo, tiene 51 años de edad, casado y con tres hijos de familia. Un varón y dos damas. Hace 19 años se retiró del pugilismo cuando tenía 32 años de edad. Nació el 27 de septiembre de 1957.

Su último combate fue en Tijuana contra Lupe Aquino, de esa ciudad fronteriza, el 27 de septiembre de 1989, estando de por medio el campeonato nacional de peso medio. Su meta era invadir la división de los welters, pero fracasó al ser noqueado en dos rounds por Aquino, decidiendo olvidarse de los puñetazos. Tiene salud finca y sobre todo es millonario gracias al boxeo que le dio todo. Fama y riqueza.

También hubo sinsabores en su vida cuando en el mes de septiembre del año 2000 siendo promotor deportivo de la Delegación Gustavo A. Madero, del Distrito Federal, fue detenido por el delito de peculado por la cantidad de 20,000 pesos, siendo enviado al reclusorio donde demostró su inocencia y tras permanecer 77 días tras las rejas fue puesto en libertad mediante un "Perdone usted señor". Nunca perdió su Fe en Dios ni en la Santísima Virgen de San Juan de los Lagos, porque supo dominar la amargura y desesperación, ganándose el cariño de los reclusos donde aprendió también a amar más a Cristo Jesús, decidiendo quitarse un costoso diamante que se incrustó en los dientes, dejando lujos para ayudar al desprotegido.

Fue campeón de México derrotando a su compañero de establo José Palacios por nocaut en diez, el 27 de septiembre de 1975, cuando iba a cumplir 18 años de edad, siendo uno de los pocos peleadores jóvenes que conquistan un título. En 1976 se coronó mundialmente fulminado sorpresivamente en dos al boricua Angel Espada, en Mexicali, el 17 de julio de ese mencionado año. Su manejador don Lupe Sánchez (Q.E.P.D.) decidió que renunciara al cinturón mexicano.

Pipino, quien siempre se distinguió por su punch demoledor y excelente condición física, hizo un total de doce defensas siendo superado únicamente por Julio César Chávez, considerado el mejor boxeador que ha dado México y hoy convertido en leyenda, triple ex campeón del mundo en súper pluma, ligero y welter Jr. hizo un total de 29 defensas (nueve súper pluma, 2 en ligero y 18 en welter Jr.) y también el cubano-mexicano José Angel "Mantequilla" Nápoles con un total de 15 defensas.

La primera vez que expuso el cetro fue en Japón, el 27 de octubre de 1976, noqueando en seis a Kanazawa; su segunda en "El Toreo" el 13 de marzo de 1977 ante el argentino Miguel Angel Campanino, anestesiándolo en dos; su tercera en Los Angeles, California, ante Clayde Gray, fulminándolo en el segundo; su cuarta en Puerto Rico, dándole la revancha a Angel Espada y volvió a derrotarlo por nocaut, pero ahora en el doceavo, el 19 de noviembre de 1977; la quinta, el 4 de marzo de 1978, noqueando en diez al negrito Harold Weston: la sexta, el 20 de marzo de 1978, en Los Angeles, K.O. en dos a Billy Bakus, quien se dio el lujo de quitarle el campeonato a "Mantequilla", quien lo recuperó en la revancha; la séptima el 9 de septiembre, en Sacramento, California, a Pete Ranzany al K.O. en dos; la octava el 29 de enero, de 1979, a Scott Clark en los Angeles, también nocaut en dos; la novena en Chicago, el 30 de julio, decisión a Randy Shildes; la décima el 8 de diciembre, de ese mismo año en Los Angeles, segunda oportunidad al boricua Angel Espada a quien volvió a noquear en el décimo; la onceava en Houston, Texas, noqueó en cinco a Harold Volbret, el seis de abril de 1980, y la doceava y última ante Thomas "La Cobra" Hearns, el 2 de agosto, de 1980, en Detroit, Estados Unidos. Dándose el lujo de cobrar mas de un millón de dólares (más de diez millones de pesos mexicanos).

En 1981 sostuvo tres encuentros ganando dos por la vía rápida y perdiendo otra por decisión. En 1982 estuvo inactivo. En 1983, el 20 de enero en Los Angeles, perdió por nocaut ante el legendario peleador panameño Roberto "Manos de Piedra" Durán. En 1984 sostuvo dos encuentros, ganando y perdiendo. En 1986 se enfrentó a cuatro rivales ganando dos y fracasando el resto. En 1987 perdió ante Daniel Valenzuela.

En 1988 estuvo inactivo. En 1989 sostuvo tres peleas. Ganó dos por nocaut y en su última cayó en dos ante Lupe Aquino, en Tijuana, olvidándose definitivamente del mundo de fistianía (golpes).

Pipino debutó en 1971 a la edad de 14 años, ganando por nocaut en dos a Al Castro. Sufrió un total de once derrotas con cincuenta triunfos, la mayoría por nocaut por su pegada explosiva en ambos puños. Su ídolo fue José Medel "El Huitlacoche" ex campeón gallo de México (Q.E.P.D.), quien se ganó el desprecio popular por haber derrotado dos veces al que fue gran ídolo José "Toluco" López.

Actualmente, es dueño de un edificio de departamentos, autos del año, más de diez carnicerías y socio del "Circo Bells Hermanos" donde conoció a su guapa esposa Griselda Bells, quien era enorme trapecista y domadora de elefantes. Hoy es feliz, alegrando corazones de los presos de diferentes reclusorios donde organiza funciones de box.

Las mayores satisfacciones de Pipino es haber ingresado al "Salón de la Fama" de Nueva York, junto con Rubén Olivares, y su compadre Humberto "La Chiquita" González, grandioso ex campeón mundial mini-mosca y cobrando de cien hasta doscientos mil dólares (más de dos millones de pesos mexicanos) en cada una de las once defensa que hizo de su campeonato mundial, porque en la doceava se dio el lujo de recibir más de un millón de dólares.

Es ejemplo para la juventud porque el éxito no lo mareó al saber usar la cabeza, siempre apoyado en la fuerza espiritual que Dios le dio y nunca abandonó, porque Jesucristo siempre está en lo dulce y también en lo amargo superando la pobreza y la vida disipada. Su papá fue humilde carnicero, por eso ahora tiene serie de negocios de ese ramo.

(HASTA EL PROXIMO JUEVES SI DIOS ME LO PERMITE).
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