Opinión
Mi Perspectiva
José Luis Camarillo

ESTO
10 de abril de 2008

Ante la amenaza que representa el hecho de que los cinturones mundiales de boxeo intenten ser sustituidos por correas con respaldo dudoso, como puede ser la que avala una revista de box, es pertinente señalar que tampoco hay que preocuparse tanto, ya que los aficionados saben discernir entre lo auténtico y lo "pirata".

Óscar de la Hoya logró molestar a Bob Arum luego de que Manny Pacquiao se llevó una decisión dividida sobre Juan Manuel Márquez, cuando hizo que uno de sus ayudantes pusiera sobre un hombro del filipino uno de los cintos del magazine que el "Golden Boy" compró hace poco tiempo.

No es la primera vez que De la Hoya intenta marginar a los organismos mundiales, de los cuales obtuvo tres cintos del CMB y otros tres de la OMB, siendo el organismo con sede en Puerto Rico el primero que le otorgó un cincho de ese rango.

Lo que sí mueve a estar muy pendiente es algo sobre lo que alertó don José Sulaimán, al señalar que el boxeo atraviesa por momentos peligrosos de transición, ante la urgencia de buscar nuevos ídolos. Prueba de lo dicho por el experimentado hombre de boxeo es que de un tiempo a la fecha la televisión presenta peleas entre pugilistas que ya vieron pasar sus mejores años.

"La televisión de Estados Unidos necesita explotar los nombres de esos veteranos porque no siembran la semilla de la que surgen los grandes del futuro. Nosotros como organismo mundial tenemos que escoger a los mejores que van llegando, conforme van apareciendo, y colocarlos en las clasificaciones, en las que van subiendo y se van volviendo famosos. Entonces llega la TV y los arrebata", manifestó.

Ante los permanentes ataques por parte de un sector de la prensa norteamericana, principalmente del Este de ese país, el señor Sulaimán advirtió que "matar a los organismos (rectores) es matar al boxeo". Y preguntó: "¿Quién se ocupa primero de esos peleadores que llegan a ser estrellas? Son los organismos, y solamente cuando van ascendiendo en nuestras clasificaciones es que la TV aparece".

Insistió en que primero hay que sembrar la semilla, regarla, cuidarla, ya que de ahí sale el ídolo, "y las televisoras (de EU) no le ponen agua ni la cuidan. Se aparecen solamente cuando el árbol está crecido, que está bonito y la gente lo está viendo".

Añadió: "Creen que nos van a poner fuera, Qué equivocados están. Una compañía de TV no puede tener mejor apoyo que un organismo internacional".

jlcamarillo@esto.com.mx
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