Opinión / Columna
Autopista 
Carmona Solís 
8 de abril de 2008

  Si alguna duda quedaba sobre la eficiencia de Ferrari en el campeonato mundial de Fórmula Uno, se eliminó por completo luego de lo ocurrido en el Gran Premio de Bahrein, donde el brasileño Felipe Massa por fin encontró la brújula y llevó un buen camino para acreditarse el triunfo, en tanto que su coequipero finlandés Kimi Raikkonen cerraba en segundo sitio, para el primer 1-2 de la campaña.

Y dada la mala actuación de Lewis Hamilton, quien en la campaña pasada fue el "sol" del deporte, pues el campeonato queda interesante, porque el llamado "felipillo" brasileño volvió de pronto a la vida, con Kimi tomando el liderato mundial.

Pero lo más sorprendente y brillante de este año, sin lugar a dudas, fue el tercer sitio del polaco Robert Kubica, quien se adjudicó la "pole" de manera espectacular y de quien se pensaba, después de aquel aparatoso accidente del año pasado, del que muchos dicen "volvió a nacer", que no se iba a recuperar, secundado además del alemán Nick Heidfeld, para un 3-4 de BMW.

Quinto fue Heikki Kovalainen, el otro piloto de McLaren, con un Jarno Trulli que dejó mostrar algo de la grandeza que tuvo en sus inicios, en el sexto. Lewis Hamilton, con errores desde la partida, nunca pudo andar en mejor sitio que duodécimo y la verdad distó mucho de ser la esperanza que tanto se cacareó en la campaña pasada.

Para nuestro gusto, lo peor que le pudo pasar a Lewis fue que se fuera de la misma marca Fernando Alonso, porque se está confirmando que el hispano era en el 2007 el que ponía el auto y lo aprovechaba el "negrito", y ahora no ha podido ser tan eficiente como en el calendario anterior.

Quién debe estar dándose de topes es Ron Dennis.

CAMBIANDO VELOCIDAD

Dos carreras muy rápidas, vertiginosas, pero de mucha calidad, fueron las que se dieron en el hermoso autódromo Miguel E. Abed de Amozoc, que bien pudiera ser al paso de poco tiempo, sede de una justa de Fórmula Uno. El campeonato mundial de autos turismos tiene su interés y pilotos muy buenos, en autos que sin representar costos monstruosos, se mueven rapidísimo. No hubo banderas amarillas, porque el control de los pilotos sobre sus máquinas fue de primera. Y el triunfo arrasante, por no decir que apabullante, fue de la marca Seat, ya que Jordi Gené ganó la primera carrera y Tiago Monteiro, la segunda. Pero el más constante fue Ricky Ridell, quien subió al podio en las dos ocasiones, en ambas en el segundo sitio y ahora es el nuevo líder del certamen... Los Chevrolet Lancetti brillaron, aunque definitivamente equivocaron su estrategia y quienes sí necesitan mejorar este año son los otrora orgullosos alemanes BMW, que no estuvieron a la altura... Y el anunciado Honda, que debió aparecer en esa ciudad con James Thompson como piloto, pues simple y sencillamente no hizo acto de presencia... Las carreras siguen constantes. Este fin de semana se debe cumplir el Rally Expresso de Chihuahua y siete días más tarde, el triple programa estelar del D F, con los Prototipos Grand Am, la Nascar México, segunda fecha y la Nascar Nationwide...

Y hasta la próxima: AUTOPISTA.
 
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