Opinión / Columna
ESTO y algo más... 
Pedro Peñaloza 
4 de abril de 2008

  "Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla"

Sigmund Freud

LOS MITOS DE LA SALIDA DE HUGO

Ahora resulta que hemos descubierto, o mejor dicho ratificado, que los señores dueños de los clubes saben de futbol, además que son personas educadas y de buenas maneras, que despiden a sus empleados por teléfono. Que su dinero les sirve para muchas cosas, entre ellas comprar helicópteros para evitar tener contacto con esos mortales que no saben del placer de romper el aire con las hélices, y ver "desde arriba" a los terrícolas que apenas tienen acceso a las posibilidades de caminar.

Pero además, son capaces de inventar cortinas de humo simulando que para despedir a un entrenador, procesan y elaboran análisis sesudos y profundos. Sus empleados directos e instrumentadores de sus órdenes, aparecen frente a los medios de comunicación con caras compungidas para anunciar lo predecible. Su talento es pariente cercano de la mediocridad y de la doble moral.

Veamos los mitos que confeccionaron y compraron los dueños del balón:

Despedir a Hugo era responder al clamor popular. De vez en cuando, los dueños del dinero deben oír a las masas.

No despedir a Hugo implicaba disminuir sus ganancias. Ellos están en el futbol no sólo para aparecer en fotos y potencializar sus contactos.

Los defensores de Hugo agacharon la cabeza y se plegaron a la ola. Es tan oscuro el manejo de la FMF (en especial el llamado "consejo de dueños"), que no quedó claro quién dijo qué cosa y quién voto a favor de qué opción.

Los dueños de las televisoras fueron "uno más" de los miembros de la asamblea. Argumento insostenible y demagógico. Azcárraga y Salinas son los que deciden casi todo en el futbol nacional.

Vergara se convirtió en el gran conocedor de lo más profundo del futbol. Este vendedor de productos mágicos asumió la vocería del éxito. Cree que poseer a Chivas le da impunidad. Al menos Televisa se la facilita.

La renuncia de Hugo apagaba el fuego de un pueblo futbolero. Que se vaya Hugo, pero no los directivos de la FMF (Decio y Justino); es decir, "que se haga la voluntad de Dios en las mulas de mi compadre".

El oscurantismo impidió que se conociera públicamente el informe de Sánchez. Dicho texto quedó en alguna gaveta perdida de un burócrata de la FMF. La sentencia ya estaba dada. La junta era un trámite y el informe era parte de la simulación.

Proponer a Jesús Ramírez fue la salida momentánea ante la ausencia de un proyecto de largo aliento. Se elevó a Hugo; ahora hay que inventar a un nuevo Mesías, lo cual en parte tiene que ver con la historia de nuestros antepasados, que crearon dioses (el del agua, de la lluvia, etcétera) ante la ausencia de explicación científica de los fenómenos naturales.

El "interinato" de Ramírez lo convierte en el único entrenador en la tierra que tiene el don de la ubicuidad, para poder dirigir cuatro selecciones nacionales al mismo tiempo (Sub 15, Sub 17, Sub 20 y la mayor), no importa que dicho entrenador fracasara en su intento de ir al Mundial de la Sub 17. Claro, fue campeón mundial y de ahí a la eternidad.

Buscar un entrenador en el exterior, confirma que la mafia que domina el control de los equipos de Primera División no está a la altura para hacerse cargo de la selección mayor. Por supuesto, el inefable Lapuente, propone a Arias para que quede el circuito bajo su control. Y Arias se la cree.

La moraleja está a la vista: Hugo cavó su tumba. Su extraordinaria prepotencia e inocultable arrogancia lo llevó al precipicio. Es deseable que sus aduladores le den la mejor ayuda de su vida, y lo impulsen a superar este trance desde el campo de la autocrítica.

El entrenador que venga, no importa su acta de nacimiento, será simplemente una pequeña pieza que adornará el negocio de aquí al Mundial del 2010. El problema estructural que corroe al futbol profesional seguirá intacto.

ALGO MÁS.- Lo del América sólo sirve para confirmar la pobreza que poseen aquellos que todo lo quieren resolver con dinero. En Pumas, las cosas van de mal en peor; ahora resulta que ser entrenador gruñón y un filósofo superficial, garantiza un nuevo contrato.

pedropenaloza@yahoo.com
 
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