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Opinión / Columna
LA noticia nos dejó un tanto tristes y llegó hace días. Acababa de morir en Los Ángeles don Luis B. Magaña, quien a la edad de 97 años fue llamado por el Eterno y dejó este mundo, donde supo hacer tantos amigos. Para las generaciones actuales, el nombre de Luis B. Magaña dirá muy poco o nada, pero los que lo conocimos, allá por los años setenta, podemos decir que fue una pieza importante para el boxeo mexicano y angelino, en la época dorada del pugilismo de la urbe californiana. Don Luis B. Magaña nació en Michoacán, pero siendo muy joven se fue a vivir a Los Ángeles, donde echó raíces y pronto se relacionó con la gente del boxeo llegando a ser el concertador de encuentros de la empresa del Olympic Auditorium, además de que conformó una gran pareja de promoción con el legendario helénico George Parnassus. Don Luis fue de los que se percataron de que el éxito del boxeo en California debía ser con base en los peleadores mexicanos, y fue así como en los años cuarenta, cincuenta y sesenta, durante tres décadas, fue de los encargados de llevar a los púgiles aztecas a California, principalmente a Los Ángeles. Enrique Bolaños, "Battling" Torres, Mauro Vázquez, "Toluco" López, José Medel, Álvaro Gutiérrez, "Pájaro" Moreno, José Becerra, Raúl "Ratón" Macías y muchos más desfilaron por los cuadriláteros del Olympic, el Sports Arena, el estadio de la Legión Americana, y California vivió años dorados de pugilismo. Fueron históricos los agarrones de los mexicanos contra rivales como "Boots" Monroe, Gil Cadilli, Douglas Vaillant, Billy Peacock, Danny Kid, Johnny Busso, Cisco Andrade y muchos más. Luis B. Magaña solía recibir a los reporteros y fotógrafos que llegaban desde México para cubrir las funciones, y no faltaba su invitación a una cena en La Fonda, restaurante mexicano con mariachis. Recuerdo que don Luis Magaña formó parte del staff de la desaparecida revista Ring Mundial, de la cual el dueño era Valente Pérez. El equipo que la hacíamos estuvo integrado, durante años, por Víctor Cota, Rafael Mendoza, Antonio Elizarrarás, "Chato Pérez", el señor Magaña y este servidor. Con el paso de los años don Luis fue pasando al retiro y lo llegábamos a saludar de vez en cuando, hasta que por años no volvimos a saber de él. Y ahora llegó la triste noticia de su deceso. Descanse en paz don Luis B. Magaña. |
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