Opinión
Comentando el boxeo
Víctor Cota
Mijares no estuvo bien en la última

ESTO
15 de marzo de 2008

El próximo 7 de mayo en Gómez Palacio, Durango, se cumplirá uno de los deseos que con inexplicable vehemencia ha estado externando el campeón mundial supermosca CMB, el lagunero Cristian Mijares, consistente en enfrentar a un titular de otro organismo en batalla unificatoria.

Eso de "inexplicable" que señalamos, es que no logramos ver el por qué un campeón reconocido por el mejor de los cuatro organismos que tiene actualmente el boxeo, esté necesitado de vencer (en caso de que lo logre) a un rival de jerarquía inferior, no obstante que esté ungido también como monarca mundial, en este caso, con el aval de la AMB y hablamos del venezolano Alexander Muñoz.

Este es un noqueador tremendo si se atienden los números, pero no en lo que respecta a sus víctimas, ninguna de las cuales ha hecho lo necesario para ser considerada como elemento de primera línea.

Muñoz (27 nocauts en 32 victorias, con dos derrotas), tiene 29 años, y empezó a pelear como profesional en 1998. Perdió dos veces con Martín Castillo, y lo mejor de su carrera quedó en Japón, en donde se coronó en dos ocasiones, la última en septiembre del año pasado, cuando se impuso por puntos a Kuniyuki Aizawa.

Las dos derrotas frente a Castillo -este se desdoró completamente después del nocaut que sufrió el pasado febrero contra Fernando Montiel- desde ahora colocan como favorito a Mijares, no obstante que en su última actuación, llevando como retador a José Navarro, no lució como lo había hecho anteriormente. Su excelente boxeo técnico, los recursos que lo caracterizan, no fueron suficientes para evitar que terminara con el rostro muy golpeado.

Simplemente Cristian no estuvo bien esa noche del 16 de febrero en Las Vegas. No pudo manejar a un retador al que nadie concedía posibilidades de triunfo. El duranguense de cualquier manera ganó con claridad, aunque uno de los jueces votó a favor del aspirante y la decisión fue dividida.

Suponemos que contra Muñoz tomará las cosas más en serio porque el venezolano, sin ser un primera línea, transita por el boxeo como un tipo peligroso, por lo que pega y por la experiencia que tiene.

En fin, la combinación tiene el atractivo que se les puede vender a los aficionados de La Laguna, quienes presenciarán el choque de su ídolo contra otro campeón, lo cual es interesante, sin ninguna duda.
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