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Opinión / Columna
La función que se llevará a cabo el próximo 8 de marzo en Cancún, en donde por vez primera se va a disputar la corona de los pesos completos en suelo mexicano, cuando choquen dos trenes, el africano Samuel Peter y el ruso Oleg Maskaev, bendecidos por el Consejo Mundial de Boxeo (CMB), sin duda que pasará a formar parte de las carteleras memorables en la historia del deporte mexicano. Será un hito en la historia, y los privilegiados que vean esta batalla, ya tendrán qué contarle a sus nietos. Y si el evento obtiene el éxito esperado, no dude usted que más adelante sea cosa cotidiana ver peleas por el campeonato mundial de todos los pesos, en el famoso balneario mexicano del Caribe. Pero el de marzo, es el primer golpe. Otras funciones memorables en la historia del boxeo de México, son las dos que se han montado en el estadio Azteca. La primera fue la del 14 de octubre de 1967, cuando Vicente Saldívar retuvo el cetro mundial pluma, al derrotar al británico Howard Winstone, y al término del pleito, el "Zurdo de oro" anunció su retiro del boxeo, que fue temporal. En esa función, Rubén Olivares se impuso al japonés Ushiwakamaru Harada, Chucho Castillo al colombiano Bernardo Caraballo, y Manuel "Pulgarcito" Ramos al norteamericano Ernie Terrell en peso completo. Se calcula que asistieron a ese programa, unos 35 mil aficionados. La segunda función es la del 20 de febrero de 1993, cuando Julio César Chávez registró, en su duelo contra Greg Haugen, la entrada más grande de la historia universal, al meter más de 132 mil personas al Coloso de Santa Úrsula. En esa contienda, Chávez masacró a Haugen. Para los viejos de la comarca, la función más importante fue la del 26 de septiembre de 1954, cuando Raúl "Ratón" Macías llevó 55 mil personas a la Plaza de toros México, en donde el ídolo de ídolos se coronó campeón gallo de Norteamérica, al derrotar al estadounidense Nate Brooks. Ningún boxeador había logrado un llenazo así, y nadie más lo lograría, porque después le quitaron asientos a la plaza, para hacerla más cómoda. Después de Macías, el boxeador que llevó más gente a esa plaza fue el "Maromero" Páez, con alrededor de 42 mil aficionados. Las funciones que posteriormente se hicieron en la Plaza México y en El Toreo de Cuatro Caminos, se volvieron cotidianas. Ahora estamos ante otra función memorable, junto al mar y las palmeras borrachas de sol. |
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