Metrópoli
Subirán a Internet Atlas de Riesgo para prevenir desastres en el DF
Elías Miguel Moreno Brizuela, secretario de Protección Civil local, habló de los procesos para actuar en casos de emergencia en el DF. Foto: El Sol de México
Segunda y Última parte
El Sol de México
9 de febrero de 2008

Alberto Mena

Ciudad de México.- Ya se tienen todo el suelo y el subsuelo de la Ciudad de México estudiados, información que se subirá a internet para permitir a la ciudadanía en general tomar decisiones adecuadas en materia de usos urbanos y lograr que funcionarios de los tres niveles de gobierno actúen en forma más adecuada en casos de emergencia, afirmó en exclusiva a Organización Editorial Mexicana (OEM) el doctor Elías Miguel Moreno Brizuela, secretario de Protección Civil del Gobierno del Distrito Federal.

Subrayó que con este tipo de decisiones "somos la ciudad más preparada en el mundo en esta materia a partir del gobierno del licenciado Marcelo Ebrard Casaubón", y dijo enfáticamente que cuando llegaron al Gobierno "agarramos una ciudad casi en total desorden y caos en muchos sentidos, lo que ya se ha podido revertir poco a poco al generar una cultura de protección civil".

Asimismo, en la entrevista indicó que se pretende en este Gobierno capacitar en los próximos cinco años a un millón de personas en materia de protección civil, y puso como ejemplo a los adultos mayores, la "Revolución Blanca", a quienes se les prepara para que ellos a su vez sean capacitadores.

-¿Qué fue lo que pasó en Iztapalapa hace unos días?

-EMMB.- Lo que ha pasado en una serie de lugares en donde el agua hace una socavación. Hace poco en la delegación Miguel Hidalgo, en un edificio que se estaba construyendo hubo una fuga de agua. Claro, era también debido a que no tuvieron cuidado. Se rompió el drenaje, se rompió el agua potable, se hizo un gran hueco que se llevó toda la calle, tres coches se fueron hacia abajo.

Eso ya lo tenemos gestionado en el Atlas de Riesgo. Son otros de los riesgos físico-químicos que se presentan en la ciudad, son la tercera clasificación. Lo estoy diciendo en forma general, porque tardaríamos mucho en ampliar detalles.

El cuarto tipo de riesgo son los sanitarios. En una ciudad tan grande, con una densidad de población tan elevada, cualquier infección, cualquier enfermedad se puede ampliar rapidísimo. Estamos preparados para la influenza, por eso se ha aplicado una enorme cantidad de vacunas contra la influenza y el neumococo. Afortunadamente fue tan eficaz la actuación de las secretarías de Salud local y federal que no tuvimos un solo caso de influenza en la Ciudad de México.

Tenemos siempre el riesgo de la gripe aviar, por ejemplo, que no ha llegado a nuestra ciudad ni a nuestro país afortunadamente, pero que en cualquier momento puede llegar. Entonces, estamos preparados para enfrentar este tipo de riesgos junto, en este caso, con la Secretaría de Salud. Comenzamos una campaña de vacunación a todos los adultos mayores de 65 años y a todos los niños menores de cinco años para la influenza, en zonas problemáticas del neumococo.

También tenemos la cuestión de los riesgos socio-organizativos. Una gran ciudad como la nuestra representa riesgos enormes. A la gente aquí le gusta mucho el futbol y una mala decisión de un árbitro se convierte en un riesgo socio-organizativo. Una concentración de unas 100 mil personas es una situación muy difícil.

Parece mentira, pero detrás de todo esto hay un gran trabajo que se ha hecho a partir de la creación de esta secretaría. Por ejemplo, nos preparamos para un posible sismo durante el partido. Nadie sabe que a la hora en que estén 120 mil personas en un partido ocurra un sismo de seis grados. Y sí, no se cae el estadio, pero el pánico que genera es otra cosa. Tenemos un procedimiento contra sismos, contra incendios, incluso contra amenaza de bomba, que es otro de los riesgos socio-organizativos, o el terrorismo.

Tenemos procedimientos para riña colectiva. Los hay para cada una de estas situaciones y hacemos simulacros para prepararnos en caso de que se pudieran presentar. Lo mismo en eventos artísticos que a veces son más difíciles porque hay jóvenes con copas y en algunos casos con algunas adicciones. Un concierto de rock es un riesgo alto, tenemos que estar listos para actuar, o en eventos políticos: ver si la tribuna es lo suficientemente fuerte para aguantar a las personas que ahí están, ya que en muchos casos hay muchas personas que se quieren subir sin saber que las tarimas no soportan a tanta gente. Otro caso son las peregrinaciones guadalupanas, que son un riesgo para nosotros. Ya estamos preparados con baños portátiles, con consultorios, agua, porque se presentan casos de insolación, deshidratación. Hemos tenido partos que ocurren durante la misma. Es increíble, pero durante la marcha hay heridos, infartos, todo lo que se pueda imaginar. Estamos listos para sacar estos riesgos socio-organizativos y son de los que tenemos todos los días.

Ahora en invierno, por ejemplo, Protección Civil recorre todas las ocho delegaciones de montaña y las tres delegaciones del centro, donde se recoge a personas en situación de calle.

Del 25 de octubre que empezamos a la fecha, llevamos casi 4 mil personas recogidas en la calle, llevamos casi 60 mil personas atendidas en los albergues, hemos dado casi 100 mil cenas y hemos repartido cobijas y cobertores en las calles. Son cuestiones que hacemos a través de un gabinete que el jefe de Gobierno estableció, que se reúne todos los días a las siete de la mañana y donde vemos en el día todo lo que se presentó y lo que se pueda presentar para prevenir y tratar de amortiguar los problemas.

Es en términos generales, todo lo que hace la Secretaría de Protección Civil, que se creó con la visión del sismo, preparados para un gran sismo que sabemos que va a venir, no sabemos cuando porque no tenemos la tecnología, pero se han presentado cíclicamente. En 1927 hubo un sismo mucho muy fuerte que afortunadamente no daño mucho. En el 57 hubo otro, cuando se cayó el Angel de la Independencia y hubo decenas de muertos. No lo recuerda mucho la gente porque no fue tan grande, porque fue en una zona pequeña.

Sí estamos preparados, por ello estamos haciendo o queremos hacer una capacitación de un millón de personas en los próximos cinco años, porque si la gente sabe qué hacer se evitan muchísimas muertes.

Qué hacer antes del sismo. Antes del sismo todos deberíamos saber, desde el niño más pequeño hasta el adulto mayor, en su casa, en su edificio, cuál es la zona más segura. Cualquier maestro de obra le dice cuál lugar es más seguro para que cuando venga el sismo se vaya a ese sitio, como puede ser una esquina.

Todos deben tener conocimiento sobre cuál es la ruta de evacuación y donde están los sitios de reunión, los cuales deben estar marcados por flechas y es donde debe estar la gente durante el sismo. Si están en el piso 10 hacia abajo, hay que salir por la ruta de evacuación, y si está en el piso 10 hacia arriba, no hay que tratar de salir sino irse al sitio más seguro o, en su caso, subir a la azotea. Si hay adultos mayores o discapacitados, no se puede salir, hay que ir a los sitios más seguros que ya deben de saber donde están.

Todo mundo debe conocer que hay que tener un pequeño maletín con agua potable, dos o tres litros, linterna con pilas de repuesto, un radio portátil y un botiquín de primeros auxilios. Esto ayudaría a muchísima gente.

También todo mundo debe de saber que al salir a la calle durante el sismo se tiene que alejar de las ventanas, irse de preferencia a los camellones y con mucho cuidado ver a los automovilistas, porque éstos pierden el control por el pánico. Eso es antes y durante el sismo, además de mantener la calma, no usar elevadores, que son los riesgos más conocidos. Después del sismo mucha gente se queda pasmada, y lo primero que hay que hacer cuando hay cultura de protección civil es ir a cerrar la llave del gas, bajar el interruptor de la luz y cerrar la llave del agua.

Con eso se evita una gran cantidad de muertes, porque la mayor parte de las muertes ocurren después. Vienen explosiones, incendios, y de inmediato hay que salirse de su domicilio, esté donde esté, porque las caídas de edificios ocurren después de los sismos, durante réplicas. Además, no hay que entrar a la casa nuevamente hasta que un arquitecto o persona de Protección Civil o del Gobierno del DF, en este caso, cheque que sus domicilios estén en buen estado.

-¿Cómo está conformada la secretaría?

-EMMB.- La Secretaría de Protección Civil es la cabeza y la conforman tres direcciones generales. Ya pedí dos más y ya me las autorizaron.

Una Dirección General es Bomberos, otra es Emergencias y otra es Prevención. Yo estoy pidiendo una Dirección General de Participación Social, que ya me dijo que sí el jefe de Gobierno, y otra Dirección General de Programación y Evaluación.

Prevención se dedica a todo, a prevenir cualquier desastre. Repartimos trípticos, hemos repartido millones de trípticos. ¿Qué hacer en caso de un sismo? ¿Qué hacer en un caso de incendio? ¿Qué hacer en casos de ráfagas de viento? ¿O en caso de calor? Por ejemplo, hay unas recomendaciones que damos. Mucha gente por desconocimiento deja a su pequeño o a su mascota dentro del coche y se va a comprar, y la temperatura en minutos sube 12 grados adentro, con las ventanas abajo. Entonces, si es época de calor y estamos a 25 grados, ya mató a la mascota o al niño.

La prevención implica a la gente. Estamos ahora capacitando a los adultos mayores, a la "Revolución Blanca", los estamos capacitando para que ellos se conviertan en capacitadores a su vez.

No sé si recuerde que se murió toda una familia durmiendo, se les apagó el piloto del gas. Ya fuimos al edificio donde permitieron que los boilers estuvieran adentro del baño y eso no lo vamos a permitir, vamos a multar o clausurar edificios.

Es algo nuevo a lo que nos estamos enfrentando, y además no solamente era eso, sino que por ahorrarse dinero en el edificio, en lugar de tener grandes salidas de los gases que pudieran funcionar, terminaban con pequeñas salidas que permitían que el gas se regresara y se metiera a la casa.

Esa es nuestra lucha día a día, pero cuando entramos al Gobierno agarramos a una ciudad casi en total desorden y caos en muchos sentidos.

-Respecto al Atlas de Riesgo, en cada administración dicen que ya lo terminaron, pero nunca lo dan a conocer, quizá por los riesgos que implica para la población. ¿Qué pasa con ello?

-EMMB.- El Atlas de Riesgo se tiene que actualizar constantemente, es muy dinámico. Hasta el año pasado eran muy pocos los avances, eran parcialidades, digámoslo así. Hoy ya tenemos todo el suelo y el subsuelo de la Ciudad de México estudiados, ya terminamos la fase uno, lo que nos permite saber dónde están los riesgos, grietas, minas, ya los tenemos geo-referenciados. Una cosa es una socavación y otra es la activación de una grieta. La grieta que se activo fue la ITZ 47, la de Lomas de San Lorenzo que rompió el ducto de Pemex y generó una socavación en donde un joven perdió la vida. Ahí tuvimos que generar una zona especial de prevención, tuvimos que acordonar la zona y evacuar a todas las familias. Ya podemos decir que aquí no se puede construir un edificio de cinco pisos, está prohibido, Protección Civil niega el permiso. Así es como va a funcionar ahora.

Otra preocupación nuestra son los árboles. Tenemos dos millones de eucaliptos que se están cayendo. Todos los días en promedio retiramos ocho árboles en la Ciudad de México. Entonces ahí tenemos un problema que ya conoce el jefe de Gobierno. Por ejemplo, los espectaculares, si ponen en riesgo a las personas, con una decisión nuestra se tienen que quitar.

-Ahora, por ejemplo, las políticas de desarrollo urbano están generando una mega o macro ciudad con muchísimos problemas. ¿Ahí no pueden ustedes incidir en que se limite ya el desarrollo urbano de la ciudad, por los riesgos que ello implica? ¿No van a buscar que ya no crezca esta ciudad?

-EMMB.- Nuestra limitante llega hasta el punto de decir que es para proteger la vida de las personas, su seguridad o el entorno. No va más allá, tenemos esa limitante. Por poner un ejemplo, tenemos una situación preocupante de muchas viviendas de alto riesgo en la ciudad. Ahí sí podemos actuar, incluso con la fuerza pública, en cañadas, por ejemplo, en la delegación Alvaro Obregón. En la Presa, Sección Hornos, la gente vivía sobre el talud pero no se quería salir. Entonces los quitamos con la fuerza pública y en el observatorio hicimos un campamento. Ahí están muy bien, están agradecidos. Pero nuestra limitante llega hasta ahí si se trata de riesgos, si no, no podemos hacer nada más.

Ya tenemos el Atlas de Riesgo. Ahora ¿qué tanta información debemos dar? Es lo que estamos viendo. Ya tenemos todo, lo que nos sirve para saber cómo actuar como Gobierno. La responsabilidad de la autoridad es darle seguridad a las personas, por un lado, e informarles cuál es su realidad, hasta cierto punto para no generar pánico. Ahí es donde nos estamos moviendo. Ya tenemos todo listo, se lo vamos a presentar al jefe de Gobierno y quiero decir que fue junto con el Instituto Politécnico Nacional. Hago un reconocimiento a esta institución que, junto con nosotros, elaboró el Atlas de Riesgo. Fue un trabajo compartido, no nos cobraron nada, se firmó un convenio, ha sido extraordinario su apoyo y ya lo tenemos.

Vamos a ponerlo en internet, ya es un acuerdo, porque tenemos que transparentar. Ahora lo único que debemos saber es a qué le damos acceso al público en general, a qué le damos de acceso al primer nivel de conocimiento de la secretaría, al de Gobierno, al segundo nivel, etcétera, hasta el quinto nivel. Habrá cosas a las cuales solamente el secretario y el equipo de Protección Civil puedan acceder.

O sea, ¿van a meter a internet toda la información, pero va a tener candados?

-EMMB.- Va a tener niveles y creo que es muy responsable hacer esto por razones más que obvias, para que cualquier autoridad pueda acceder y disponga de la información para poder actuar, y cualquier usuario sabrá que no puede construir más en tal o cual zona.

-¿Y por qué no mejor pedir al Gobierno federal que construya otra ciudad o que reactive los programas de llevar a las dependencias federales a otros sitios del país, para que se desarrollen como la Ciudad de México?

-EMMB.- No hemos tenido el apoyo del Gobierno federal. Lo intentamos e hicimos mesas conjuntas y cuando les dijimos: esto es lo que requerimos, porque no tenemos dinero para rellenar todas las minas, para estudiar todas las grietas, para meter a un departamento a la gente en situación de riesgo, que es lo que tenemos que hacer, dijeron que sí, pero llegó un momento en que ya no fueron más allá.