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Opinión / Columna
Es un hecho que las exigencias en torno a Julio César Chávez junior van a continuar, y muchos seguirán diciendo que el muchacho todavía no los convence. Eso quizá continúe hasta que sea campeón mundial. Esto que digo es algo totalmente normal. También es algo que no debe preocuparle en lo mínimo al hijo de la leyenda. Él está haciendo bien lo suyo y todavía tendrá que pasar varias aduanas, muchas de ellas difíciles, antes de cantar victoria. Si alguien dudaba de que el apellido pesa, con Julito estamos viendo que es cierto. Llamarse igual que uno de los más grandes boxeadores de todos los tiempos significa para el junior una pesada carga con la que tiene que lidiar diariamente, pero ahí la lleva, y también es bueno señalarlo, bien dirigido. Hubiera sido un suicidio lanzar a Chávez junior contra los mejores desde sus inicios. Julito es un peleador que ha demostrado tener grandes facultades. Sobre el ring ha enseñado cosas de gente grande y ha ido ascendiendo la gloria y la fama en forma paulatina; como dicen en el beisbol: de acuerdo "con el librito". Un handicap en contra de Chávez junio, es que no tuvo pasado amateur, no tuvo una preparación que siempre es muy buena. Fue lanzado de inmediato contra los profesionales. Aprende paso a paso, moldea su estructura física y boxística y en su momento mostrará sus alcances. No es la primera ocasión que se duda de la capacidad de un peleador. Vaya, cuando JC Chávez, el progenitor de Julito, disputó su primer título mundial, el favorito era su rival, Mario "Azabache" Martínez. Cuando Pipino Cuevas fue por el cetro mundial welter ante el boricua Ángel Espada en un momento en el que tenía apenas 17 años, se dijo que lo iban a matar, y Pipino noqueó a Espada en Mexicali en 2 rounds, lo masacró y enfiló después a realizar 12 defensas de su corona. Fue campeón mundial del 17 de julio de 1976, al 2 de agosto de 1980. A Rubén Olivares no le daban muchas posibilidades cuando el 22 de agosto de 1969 fue a Los Ángeles por el campeonato mundial gallo frente al australiano Lionel Rose, pero el "Púas" aplastó en cinco vueltas a su rival para edificar una de las más grandes carreras que haya hecho un peleador mexicano. Claro, así como hay de cal, hay de arena. Todos creíamos que Raymundo "Battling" Torres iba a ser un gran campeón mundial, pero en la pelea de campeonato lo destruyó el tremendo boricua Carlos Ortiz. Así es el boxeo. |
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