Xalapa
Miles de niños veracruzanos, con problemas de sobrepeso
La mala alimentación causa principal del problema de obesidad en el estado de Veracruz.
Ocupa el Estado el lugar 25 en obesidad infantil
Diario de Xalapa
20 de enero de 2008

Naldy Rodríguez

Xalapa, Veracruz.- Veracruz enfrenta un problema muy "gordo". Miles de niños padecen sobrepeso y obesidad, lo que pone en riesgo su salud ahora y en el futuro. No es un asunto menor porque un niño con sobrepeso será un adulto obeso.

En Veracruz, como en el resto del país, la población infantil ha sido víctima de la herencia genética, la publicidad y las computadoras, lo que ha provocado un incremento desmedido de su peso corporal, sin importar el sexo ni la posición social o cultural.

Aunque en el ámbito nacional Veracruz ocupa el lugar número 25 en la incidencia de población infantil con obesidad, la realidad es que el 20 por ciento de los niños menores de un año y 13.6 por ciento de uno a cuatro años de edad tienen problemas de sobrepeso.

Los números hablan por sí solos. De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Salud federal y el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia, el 13.6 por ciento de los niños de uno a cuatro años de edad es obeso.

Uno de los datos más alarmantes es que el 20.7 por ciento de los bebés, menores de 12 meses, padece sobrepeso y obesidad, atribuible -evidentemente- a la mala alimentación que les dan los padres.

La obesidad es una alteración de naturaleza metabólica, caracterizada por un aumento excesivo de la grasa del cuerpo. Un niño se considera obeso cuando su peso es superior al 20 por ciento del ideal.

En contraparte, el 60 por ciento de los menores de cuatro años de edad tienen talla y peso normal, el resto presenta desnutrición y obesidad, según cifras oficiales del gobierno federal.

Si bien el problema se presenta en todo el territorio veracruzano, se concentra en mayor medida en 24 municipios, que tienen porcentajes de niños con obesidad que van del 20 hasta el 46 por ciento.

Se trata de Alvarado, Astacinga, Boca del Río, Coatepec, Córdoba, Huayacocotla, Nogales, Orizaba, Pajapan, Paso de Ovejas, Poza Rica, Santiago Tuxtla, Teocelo, Veracruz, Xoxocotla, Xalapa, Zongolica y Tuxpan, entre otros según indican las estadísticas.

Contrario a lo que muchos piensan, el sobrepeso no significa que los infantes estén bien nutridos; es al revés, conforme crecen presentan enfermedades como la diabetes infantil y tienen dificultades para respirar y hasta para moverse.

Investigadores de la Universidad Veracruzana (UV) han iniciado estudios para generar información sobre el estado nutricional de los niños en edad escolar, con el fin de que se generen acciones y destinen recursos para mejorar la alimentación de la población infantil.

Desde el año pasado, la Facultad de Nutrición de la UV inició el proyecto "Vigilancia alimentaria y nutricia en edad escolar", para ofrecer información a las autoridades, que sea útil en la toma de decisiones para mejorar la salud infantil.

Los primeros resultados arrojan que el 56 por ciento de un grupo de menores de edad analizados por los especialistas de la Máxima Casa de estudios tiene problemas de sobrepeso y obesidad, y en menor medida, de desnutrición.

El estudio lo realizan 35 estudiantes del octavo semestre de la facultad en 11 localidades del municipio de Emiliano Zapata, donde cada seis meses se checa a los alumnos de nivel primario, informó la coordinadora del proyecto Magdalena Alvarez Ramírez.

¿Qué comen los niños en la escuela o al salir de ella? La respuesta es sencilla: productos industrializados con alto contenido de carbohidratos y grasa, como los refrescos y frituras, desde papas hasta antojitos, a los que tiene acceso la mayoría de los alumnos de nivel primaria, ya sea al interior de los planteles o en las inmediaciones de éstos.

Además los niños de hoy en día tienen una vida más sedentaria, quizás por el acceso a las nuevas tecnologías; "prefieren pasar su tiempo frente al televisor, la computadora y los videojuegos, a realizar actividades físicas", confirmó la investigadora Alvarez Ramírez.

Perla tiene nueve años de edad, pero por su talla y peso parece de doce. No está peleada con la báscula, y eso que su peso es de 50 kilogramos cuando debería ser de 35 aproximadamente.

A pesar de su corta edad, sus padres y hermanos se preocuparon por los casi 15 kilos de más que tiene; trataron de que la pequeña se atendiera con una especialista y se sometiera a un régimen alimenticio estricto.

Con sus ojos y sonrisa pizpireta, Perla reconoce que no tiene interés por bajar de peso ni le preocupa su aspecto físico; se siente contenta tal como está, aún se asombra -como todo niño- con las pequeñas cosas de la vida.

La comida sana poco le interesa: "me siento bien, no me importa que digan que estoy gordita", dice. Después de mes y medio de dizque seguir una dieta balanceada y baja en grasas, los resultados fueron nulos, porque en la escuela seguía comiendo golosinas y frituras.

La nutrióloga que la atendió, Lucy Martínez Ladrón de Guevara, evidenció que es muy difícil bajar y controlar el peso de un niño, porque en su mayoría no están conscientes de que se trata de un problema de salud.

Comentó que en estos casos la familia debe modificar los hábitos nutricionales, principalmente los padres, que deberán vigilar estrechamente la alimentación de sus hijos para que puedan controlar su peso.

Aconseja alimentar sanamente a los niños desde su nacimiento y durante los primeros años de vida, para prevenir la obesidad en los infantes.

Y es que, cuando el sobrepeso se inicia entre los seis meses y siete años de vida, la proporción de los que seguirán siendo obesos en la edad adulta es de hasta el 40 por ciento, mientras que para los que comenzaron entre los 10 y 13 años, las probabilidades serán del 70.

La censura de los hermanos, amigos, el rechazo por los compañeros de clase, aunado a un pobre desempeño de actividades deportivas provoca, en la mayoría de los casos, baja autoestima en los niños con sobrepeso.

Aún más importantes son las consecuencias en la salud que genera la obesidad. No hay que olvidar que Veracruz es la Entidad con más alta prevalencia de diabetes, el 16.1 por ciento de su población contra un promedio nacional de 10.4 por ciento.