Opinión
Mi Perspectiva
José Luis Camarillo

ESTO
15 de enero de 2008

No puede concebirse que alguien que supuestamente está para ayudar al habilidoso peleador tapatío Omar Niño, como es el promotor Gary Shaw, lo haya bajado de categoría al enviar a la subasta de su combate contra el filipino Juanito Rubillar una oferta global de 30 mil dólares, que se dividiría a tajadas iguales entre ambos contendientes.

Esa pelea-filtro fue ordenada por el Consejo Mundial de Boxeo para obtener al segundo retador obligatorio de Édgar Sosa, titular minimosca. La postura de Shaw es más complicada de entender si recordamos un reporte del filipino Rey Danseco, publicado el 26 de diciembre en ESTO.

Ahí se informaba que Gabriel "Bebot" Elorde, manejador de Rubillar, ofreció 30 mil dólares de sueldo a Niño por medio de Gary Shaw, quien "respondió" con una petición de 40 mil "verdes", más tres pasajes de avión México-Manila-México y uno más, "business class", con itinerario Estados Unidos-Manila-Estados Unidos.

El boleto más caro era para Shaw, quien viajaría mucho más cómodamente que Niño. Esto no tendría nada de extraordinario, pero es criticable que no haya intentado conseguir también un mejor asiento para Omar.

Niño regresa de una suspensión y de haber dejado su título en el escritorio, por dictamen de la Comisión Atlética de Nevada, la cual lo acusó de usar estimulantes en la pelea en que empató con Brian Viloria. Niño gastó mucho dinero para tratar de comprobar su inocencia e incluso se hizo una prueba de ADN en uno de los más prestigiosos laboratorios de Estados Unidos, y resultó sin huellas de sustancias prohibidas, pero Nevada, aunque le programó una audiencia, ni siquiera escuchó sus argumentos.

Por otra parte, Elorde mintió cuando dijo en aquella ocasión: "Iremos a la subasta (contra Niño) si es necesario, con tal de asegurar otra oportunidad titular para Rubillar".

Quién sabe qué sucedió, porque los filipinos de repente parecieron olvidarse del asunto. Por lo menos ningún representante del equipo de Juanito concurrió al acto de subasta ventilado ayer.

En la Convención del CMB, en noviembre pasado en Manila, Gabriel Elorde logró que Rubillar desplazara a Omar Salado en la eliminatoria, lo cual se le facilitó porque esa asamblea tuvo lugar en su país.

El caso es que, dada la mísera oferta de Shaw, el CMB puso el asunto en manos de su junta de gobierno, y lo más probable es que el combate se vaya a Filipinas, donde desde un principio ofrecieron 30 mil dólares al tapatío. Ya se ve que de nada le valió tener promotor estadounidense.

jlcamarillo@esto.com.mx
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