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Rumbo a Beijing '08
Lector del Diario de los Deportistas. Foto: Juan Ramos/ESTO
4 de enero de 2008
La natación, su juego preferido
Pablo marmolejo va a Beijing
Guillermo Martínez G.
Doce años en la especialidad avalan su calidad deportiva. Ha entrado a una edad en que la natación es parte de su naturaleza como ser humano. La domina, conoce sus mañas y, por si fuera poco, ya la ha hecho parte de sus juegos. Humilde y trabajador en la disciplina que le ha enseñado su mejor amigo, su padre Ricardo, es como ha podido lograr grandes hazañas deportivas, como el lugar 27 en el reciente Mundial de 2007, en Australia, el cual ha sido la experiencia más importante de su vida, ya que fue uno de los mundiales más rápidos en la historia de la natación. Pero Pablo Marmolejo es más que un atleta, es un ser humano bien centrado en sus convicciones. A sus 22 años no parece llevar prisa porque sabe que pone todo su empeño en lo que realiza, y su pelo largo es señal de que desea obtener más conocimiento del mundo que lo rodea. "La mayoría del tiempo he entrenado con mi papá. Hemos llevado un proceso a largo plazo y poco a poco estoy llegando a lo mejor. Esto es lo que acostumbro. Ver a mi hermana Adriana entrenar, además de los logros que ha obtenido, ha sido motivo para que esté también en esto. Mi padre además me anima para cumplir mis deseos". Cuando participa en nacionales, lo hace por el Estado de México. Pero ahora quiere estar en los Juegos Olímpicos, por lo que en tres semanas parte hacia China, donde será el primer intento, de tres, para obtener la marca. Sus rivales a vencer serán: Juan Veloz, clasificado en seis mariposa y Michael Durán. "Los últimos ocho meses han sido los más duros de mi vida. Entreno como nunca para lograr la mejor situación física en la que me encuentro. Tengo que mejorar mis marcas para lograr una buena actuación en Beijing". -¿Ya te sueñas en Beijing? "Definitivamente. Ahí estás con los mejores del mundo. Es una competición entre gente que ha competido con otros de mayor experiencia; estás con los campeones de los campeones y es un privilegio estar en esa situación". Al verlo trabajar notamos su audacia en el agua. "No hay miedo, todo lo que estoy haciendo es por gusto. No me domina la presión, porque son demasiadas horas de entrenamiento. Sólo existe la pura confianza en mí mismo". Como todo joven que está en la época del reventón, señala: "Soy un chavo muy relajado. Me encanta dormir, comer, ir al cine, ver a la novia. Me gusta llenarme de energías para esperar el siguiente entrenamiento, que en mi forma de pensar, el que viene es el más difícil". Estudiante de la carrera de administración deportiva, ahorita se está dedicando al cien por ciento a la natación. "De más pequeño no me gustaba este deporte, pero es lo mejor que me pasó. Me hizo la persona que soy, me da todo y quitado poco. He aprendido demasiadas cosas personales y como es lo único que sé, me une más con mi familia. No me veo sin estar nadando. Al inicio de alguna competencia hay nervios, dudas, pero al sentir el agua ya sabes que estás preparado para vencerla. El miedo se va y lo único que queda es luchar". -¿Tienes miedo al fracaso? "Después del ciclo pasado, al no clasificar y haber entrenado fuerte, sí estuve algo desilusionado por mi actuación. Pero en estos instantes, si no clasifico, sé que he dado todo de mí", concluyó. |
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