Opinión
Ezequiel Soto Martínez
FORTALECIENDO LOS VALORES CÍVICOS

El Sol de Irapuato
22 de diciembre de 2007

EZEQUIEL SOTO MARTINEZ



El gobierno federal, en un promocional de la Secretaría de Educación Pública, anunció: "El civismo es tolerancia, el civismo es solidaridad, el civismo es honestidad. En la escuela y desde la familia, México necesita formar ciudadanos responsables. Porque lo que se aprende desde niño nunca se olvida, en 2008 el civismo volverá a ser una asignatura escolar". La noticia me agradó porque durante 30 años impartí esa materia en la escuela secundaria técnica No. 5 y siempre luché para que se le diera la importancia que tiene. El civismo no es una ciencia, pero se apoya en varias ciencias sociales como la sociología, la economía política y el derecho. Esta asignatura participa de las características generales de la educación en México, señaladas en el artículo 3º Constitucional, por cuanto trata de contribuir a la formación integral y armónica del mexicano para lograr generaciones físicamente fuertes, intelectualmente aptas, moralmente sanas y socialmente útiles, con vistas al bien común de la patria y de la solidaridad internacional. Es decir, "El civismo persigue como fin, la formación del ciudadano hombre o mujer. Se entiende por ciudadano mexicano al individuo que teniendo la calidad de mexicano reúne además los requisitos de haber cumplido dieciocho años, y de tener un modo honesto de vivir". Buen ciudadano es quien conoce y practica los valores cívicos, a saber, la tolerancia, la pluralidad, el diálogo, el respeto, la igualdad, la libertad, la legalidad, el patriotismo, la solidaridad y la participación. Buen ciudadano es "quien de una manera consciente, por el conocimiento de sus instituciones sociales, jurídicas y económicas fundamentales de la comunidad mexicana, y por la práctica misma de ellas, contribuye habitual e inteligentemente al bienestar colectivo".





Por lo que escrito, considero muy importante al civismo, ahora llamado Formación Cívica y Ética, por eso celebro que la SEP impulse su enseñanza, aunque reconozco que es muy difícil ser un buen ciudadano, sin embargo esa es la función no sólo del maestro de civismo sino de todo el personal de una escuela, de los padres de familia, de las autoridades educativas y de la sociedad en general.



Siendo necesario fortalecer el sentimiento de respeto y amor a nuestra historia y a los símbolos que nos identifican como mexicanos, por indicaciones del delegado especial, se realizaron actos cívicos, cada quince días, en la plaza cívica de la sección 13.



Los actos cívicos fueron organizados por cada uno de los ocho secretarios regionales: Gerardo Luévano por Dolores Hidalgo-San Felipe-San Miguel de Allende; J. Trinidad Ramírez Cabrera por San Luis de la Paz; Ma. Guadalupe Infante por León; Rodrigo Díaz Díaz por Guanajuato-San Francisco del Rincón; Juan González Padilla por Irapuato-Pénjamo; José Oros Núñez por Salamanca-Valle de Santiago; Edgar de la Fuente Estrada por Celaya-Apaseos y Salvador Pérez Hurtado por Salvatierra-Acámbaro. Lo interesante es que todos los integrantes de las diferentes regiones tuvimos la oportunidad de participar. A las ceremonias de los lunes se nos unieron los compañeros que iban a realizar alguna gestión. Algunos funcionarios educativos asistieron como invitados, entre ellos mencionamos al licenciado Martín Carranza, la maestra Martha Delgado, subsecretaria de Desarrollo Educativo y Martha Fabiola Carrillo Pérez, delegada de la región IV Centro-Oeste de la SEG, jefes de sector, supervisores, jefes de enseñanza y directores de escuelas, con lo cual se cumplieron ampliamente los objetivos propuestos.



Con esta colaboración recuerdo los versos del escritor irapuatense Sebastián Martínez Castro: "Bandera: yo te venero/ con mi corazón de humano,/ soy sencillo mexicano,/ falible, pero sincero./ A ti, pendón que yo quiero,/ bajo tu nicho silente/ te ofrezco fervientemente/ servicio, paz y amistad,/ que mi ser siembre lealtad/ y a la vez buena simiente".



Los actos cívicos celebrados durante la gestión del profesor Jesús Zúñiga Romero contribuyeron a fortalecer, entre los miembros del comité ejecutivo seccional, el amor a México y a la humanidad, así como a reafirmar los principios fundacionales de nuestra organización dejando una rica herencia en valores cívicos para las nuevas generaciones de maestros. ¡Feliz Navidad y que 2008 sea un año de mayor calidad educativa que haga posible una mejoría en la calidad de vida de todos los mexicanos! *COORDINADOR DEL GRUPO TÉCNICO PEDAGÓGICO DE LA SECCIÓN 13 DEL SNTE.









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