Tapachula
Centro de Tapachula, un paraíso de prostis
SON varios los hoteles que sirven de guarida de mujeres que se dedican al sexoservicio.
Decenas de jovencitas se prostituyen
Diario del Sur
15 de diciembre de 2007

Gilberto Gutiérrez

* Ni Policía Municipal ni Salud Pública han podido erradicar el mal

* Proliferan cantinas y hoteles para sexoservicio en el primer cuadro

* Pobreza orilla a mujeres al oficio más antiguo del mundo, confiesan

* Sufren maltratos y algunas padecen enfermedades como el Sida



Ante la apatía de las autoridades municipales, el primer cuadro de la ciudad, se encuentra convertido en un paraíso de la prostitución, por las decenas de bares donde jovencitas ejercen el oficio más antiguo del mundo.

Descarada actuación de centroamericanas y tapachultecas que se dedican a este oficio, ya que en pleno corazón de Tapachula, ofertan sus cuerpos en las cantinas o en las calles del centro, para luego irse a los hoteles cercanos.

Y es que la prostitución es uno de los oficios más antiguos que se practican en todas partes del mundo, pero aquí, en el primer cuadro de esta ciudad de Tapachula, ya es habitual ver a altas horas de la noche y también en el día, a mujeres de todas las edades que venden sus cuerpos.

El número de bares y hoteles para los sexoservidores también han aumentado, mientras que las dependencias como la Policía Municipal, la Secretaría de Salud Municipal e incluso organizaciones no gubernamentales, no han podido erradicar el fenómeno social y los problemas que surgen a consecuencia de ello, como son las enfermedades de transmisión sexual, principalmente.

La mayoría de las sexoservidoras coinciden en que el oficio de la prostitución ha sido un recurso para poder subsistir y que lejos de disfrutarlo, lo ven como un trabajo cotidiano.

Flor, es ama de casa, tiene 24 años y un niño de cinco. Durante algún tiempo trabajó como cajera en diferentes tiendas y almacenes ubicados en el centro de la ciudad, ganaba alrededor de 500 pesos semanales, cantidad que no le alcanzaba para sufragar sus gastos, ya que pagaba renta y tenía que sacar adelante a su pequeño.

Por si fuera poco, ella es madre soltera y luego de experimentar una vida laboral normal, una vez se acercó a un reconocido bar de la ciudad a pedir trabajo y se lo dieron.

Agregó que comenzó a trabajar como mesera, recibiendo de 50 a 60 pesos diarios, más aparte un extra por servir de "acompañante" a los clientes. Después de unos meses se adaptó a su nueva vida. Se dio cuenta de que sacaba más dinero como "acompañante" por lo que le prestaba más atención a sus clientes. Ahora tiene dos años trabajando en este lugar y ya no sólo es mesera sino sexoservidora.

Flor manifestó que no tiene otra opción de vida y que seguirá practicando el sexo servicio, ya que le da los recursos suficientes para mantener su hogar, pagar la escuela de su hijo y además pagarse gustos, como el ir a un salón de belleza o comprarse ropa, lo cual antes no podía.

Por otro lado, en entrevista concedida a Diario del Sur, Luis Manuel Salgado Corsantes, jefe de la Jurisdicción Sanitaria VII de Tapachula, manifestó que en Tapachula el sexoservicio es una de las causas de la proliferación de enfermedades sexuales, tales como el VIH.

El entrevistado agregó, que en este año se tienen registrados un total de 32 casos de Sida en Tapachula, de los cuales 18 son cero positivos. Todos se derivan principalmente del sexoservicio.

En cuanto a los 16 municipios de la costa, señaló que se tienen registrados 48 casos de VIH, lo que representa un problema de salud pública de cuidado, ya que el contagio de esta enfermedad es difícil de controlar, ya que la ciudad se encuentra en una franja fronteriza y una parte de la población está en constante fluctuación.

Por su parte, Pedro Aragón Villatoro, director del Centro de Salud Urbano de Tapachula, señaló que en la ciudad es difícil controlar el problema de la prostitución, debido a la población que fluctúa constantemente y sólo implementan acciones preventivas como el ofrecer a la población preservativos y orientación sexual.

Destacó que diariamente llegan entre diez u once mujeres al Centro de Salud a solicitar preservativos, lo que les hace suponer que son sexoservidoras por las condiciones en que llegan y como se presentan, ya que la mayoría no se detiene a platicar, ni permite un acercamiento con las finalidad de informarlas respecto al tema del cuidado sexual y las enfermedades venéreas.

Cabe señalar, que en un recorrido por la ciudad durante la semana y en diferentes horas de la noche, se pudo constatar que las sexoservidoras utilizan las esquinas del parque central para ofrecer sus servicios.

En la 8ª Avenida Norte y 6ª Avenida Norte, también se percibe el flujo constante de personas con estas características. En cuanto a los operativos de supervisión por parte de las autoridades no se detectó ninguno de ellos, sin embargo, sí fueron vistos policías municipales que platicaban con las presuntas prostitutas, sin detenerlas o subirlas a las unidades para asegurarlas.