México
Desamparado México ante desastres naturales
Las entidades federativas no cuentan con equipo ni presupuesto suficiente para dar respuesta inmediata a tragedias como las recientes inundaciones. Foto: OEM
Organización Editorial Mexicana
25 de noviembre de 2007

Mónica Urrutia y editoras OEM

Ciudad de México.- La mayor parte de México está en el desamparo en materia de protección civil. Un temblor, una inundación o un deslave podrían convertirse en una brutal tragedia ante la inexistencia de un sistema nacional de alerta sísmica, la falta de un atlas de riesgos y la carencia de un programa de capacitación para el personal especializado en atender desastres y contingencias naturales.

Aunado a lo anterior, se agrega que las entidades federativas no cuentan con equipo ni presupuesto suficiente para dar respuesta inmediata a tragedias como las recientes inundaciones ocurridas en Tabasco y Chiapas.

Datos recabados por los diversos diarios de Organización Editorial Mexicana en las Direcciones Estatales de Protección Civil señalan que alrededor del 95 por ciento de estas áreas carecen de la infraestructura necesaria para atender de inmediato alguna contingencia o situación de desastre.

En Baja California Sur, el director de Protección Civil, José Gajón de la Toba, asegura que esta área cuenta sólo con 10 empleados para atender todas las eventualidades que se presenten en la materia por lo que en momentos críticos como la presencia de huracanes, se debe solicitar el apoyo de otras dependencias para dar la atención necesaria.

Este pequeño grupo de Protección Civil actúa en casos de huracanes, siniestros como incendios, e inspecciones en edificios que pudieran haberse colapsado por algún sismo, informa Gajón de la Toba.

"LAS PURAS GANAS"

Otro caso es el estado de Morelos, el cual destina un presupuesto de tan sólo 7 millones de pesos anuales, con los que la Dirección General de Protección Civil debe atender a 33 municipios en caso de alguna eventualidad, comenta su titular Daniel Hernández Barenque.

Como parte de las carencias en el área, el funcionario señala que no cuentan con un edificio propio, el cual además se comparte con la Dirección General de Transporte, esto al menos desde hace cinco años: "necesitamos instrumentos y equipo adecuado, de lo contrario seguiremos operando con lo poco que tenemos."

En el estado de Morelos, para trabajar como brigadista de Protección Civil sólo se necesitan ganas de hacer las cosas: "para trabajar en Protección Civil no se requiere que la gente tenga un título profesional, porque la experiencia la adquieren conforme van recibiendo cursos de capacitación", explica Hernández Berenque.

El funcionario confía en que el próximo año la entidad pueda contar con más presupuesto del Fideicomiso de Desastres Naturales y del Fondo de Desastres Naturales. "Debemos de mandar tres proyectos, ojalá que alguno de los tres sea tomado en cuenta, los recursos oscilan entre los 35 y los 50 millones de pesos".

DESINTERES POR LA PREVENCION

En Puebla, se ubican al menos 117 municipios en territorio altamente sísmico. Observa el jefe operativo de Protección Civil, Antonio Hernández: "un 35 por ciento de los ayuntamientos muestra poca o nula atención en las acciones preventivas. Por si fuera poco 39 municipios del estado se encuentran ubicados sobre la zona volcánica denominada Cinturón de Fuego ya sea por la actividad del Popocatépetl o del Citlaltépetl, dos colosos activos."

Antonio Hernández apunta que de acuerdo con el Atlas de Riesgo del estado, editado en septiembre de 2005, más de 3 millones de poblanos distribuidos en 117 de los 217 municipios son susceptibles de verse afectados por actividad sísmica, mientras que 39 localidades más se encuentran en zona de riesgo volcánico.

SIN EQUIPO

En el estado de Baja California los equipos de trabajo de Protección Civil funcionan sólo en un 50 por ciento, falta personal y su presupuesto es raquítico, asegura Antonio Alfaro, director del rubro en la entidad.

"El municipio de Tijuana con más de dos millones de habitantes sólo cuenta con un sistema de monitoreo meteorológico, cuando al menos debería haber 25 en toda la ciudad."

A la fecha, en Tijuana laboran cinco personas en Protección Civil, debido a ello, advierte el funcionario, la atención es limitada en casos de emergencias: "no contamos con la infraestructura adecuada, tenemos un parque vehicular muy reducido, de apenas tres vehículos, y una de las camionetas se encuentra descompuesta y ni esperanza que nos doten de mayor material para trabajo."

En el caso de Protección Civil de Baja California, es por demás preocupante que para toda la entidad solo se cuente con 13 elementos, por la falta de presupuesto.

Las carencias son más notorias en la dirección de protección civil del estado, aunque optimista, Alfredo Escobedo Ortiz, director de la dependencia, dice que en 3 meses cambiará la situación tras la asignación de recursos.

Detalla que se cuenta con un presupuesto de poco más de un millón de pesos, "pero las carencias que tenemos son incontables -explica-, los programas que utilizamos para diagnosticar y calcular la cercanía de las lluvias son obsoletos de igual manera los de los movimientos geológicos".

El equipo de cómputo con el que se cuenta tiene deficiencias, el programa y la base de datos con la que se cuenta data del 2001, seis años de "trabajo nulo", se "durmieron" las autoridades estatales, lamenta.

CENTRALISMO

"Guerrero es la zona más sísmica de todo el mundo y no tenemos las medidas preventivas y de mitigación necesaria, entonces de qué sirven los programas si no tienen un seguimiento permanente", cuestiona el integrante de la Barra de Abogados en Acapulco y ex director de Protección Civil de ese puerto, Melquiades Olmedo Montes.

Hace dos meses en Guerrero fueron instalados 75 sensores de sismos que recientemente funcionaron en su totalidad, y alertaron a la capital del país sobre la ocurrencia de un movimiento telúrico con 20 segundos de anticipación.

Ante ello, Melquiades Olmedo Montes señala tajante que los esfuerzos en esta materia están avocados a beneficiar al centro de la nación para prevenir desastres por sismos. Demanda que en la entidad guerrerense debería implementarse un programa de prevención que de alguna manera compense el esfuerzo que se hace para evitar desastres como el terremoto de 1985.

CORRUPCION

En otras regiones, como Las Choapas, Veracruz, las autoridades de Protección Civil han caído en el abuso ya que fueron descubiertas atados de láminas, cubetas, paquetes de agua, colchonetas, cobijas, y al menos mil despensas en la bodega de Sagarpa y el asilo de ancianos del ayuntamiento de Las Choapas.

Esto mientras que cerca de 8 mil 500 choapenses y mil familias de la zona rural y urbana del municipio padecían por los efectos de las inundaciones registradas los primeros días de noviembre. Sobre el caso no se pudieron deslindar responsabilidades, debido a que ninguna autoridad supo qué pasó.

En Zacatecas, la Dirección de Protección Civil, y Bomberos cuentan tan sólo con 28 elementos en el área operativa, informa Gabriela Hernández Cuenca, titular de Protección Civil, quien agrega que no se cuenta con un sistema de alerta temprana, y que el aviso a los zacatecanos se realiza a través de los medios de comunicación y se les solicita a los ediles, de los distintos municipios que informen a sus pobladores acerca de lo que está aconteciendo.

El jefe de bomberos, Juan Antonio Caldera Alanís, lamenta que la Dirección de Protección Civil y Bomberos no sean reactivas; esto porque, -sostiene- se hace un esfuerzo monumental en el trabajo de prevención de desastres y accidentes.

"Antes de que se presenten los fenómenos se les brinda capacitación e información a la sociedad, en el caso de inundaciones con anticipación se labora en el desazolve de los ríos y esto ha evitado el registro de alguna tragedia."

Pese a estas declaraciones, El Sol de Zacatecas denunció, en su momento, que no existe el material necesario para hacer frente de manera inmediata a una inundación o algún sismo.