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Toros
30 de julio de 2007
Con la música por dentro
De lo informal al traje de corto
Apizaco, Tlaxcala.- Su dorso desnudo muestra una cadenita de oro donde cuelgan sus amuletos... y la dureza de su carrera. Jairo se quita su playera que dice en el pecho "Blue Jeans".
Por inercia dirigimos la mirada a su herida. Qué grande es la cicatriz. Se desabrocha el pantalón y deja lucir sus coloridos boxer. Su cuerpo es delgado, estético, sin un gramo de grasa. Como debe de ser el de un torero. Pone en altavoz su MP4 y sube el volumen a su música de reagaton, rompe con el silencio que hay en el cuarto de la antigua finca de don Felipe González. Extrae de un saco su traje de corto y sin decir una sola palabra, comienza a cambiarse. Primero se enfunda el pantalón, luego la camisa, continúa con sus botos, luego el chaleco y al final la chaquetilla. Mientras, platica con algunos niños que ven con atención su transformación y uno no duda en preguntar: -¿Le tienes miedo a los toros? "Un poco. Pero más cuando me pegaron la cornada". -¿Cómo le haces con el miedo? Retruca el niño. "Mira, ante todo hay que ser seguro de uno mismo. Y no sólo ante los toros, si no ante la vida". Jairo termina de ajustarse el traje, toma su música portátil y sale del cuarto con rumbo al tentadero. Los niños van detrás de él, haciéndole fiesta, felices de estar cerca de Jairo. (MAG/Fotos: Francisco Gálvez) |
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