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Juegos Panamericanos
Realidad el momento que soñó, recibir una medalla de oro. Foto: Alejandro Montaño/OEM
20 de julio de 2007
Día dorado para Vanesa Zambotti
Sigue la mata dando
Rosalinda Coronado
ENVIADOS ESPECIALES/OEM Río de Janeiro, Brasil.- Fue un día perfecto para Vanesa Zambotti, quien ofreció a México su sexta medalla de oro en los XV Juegos Deportivos Panamericanos de Río de Janeiro. La de Chihuahua, quien concursó en la categoría de los 78 kilos, hizo lo que debía, salió concentrada en su responsabilidad, en su momento y gracias a que mantuvo la cabeza fría siempre, adermás de que concursó con una gran estrategia, pudo lograr la corona que por tanto y tantos años había soñado. Las lágrimas de felicidad se confundían con la de sudor de su cara, pero los ojos eran brillosos, alegres. Hoy, ella, basándose en la fuerza, con carácter e inteligencia, fue sumando victorias para llegar a la cima del éxito. Jamás dio ventajas a sus oponentes, desde el primer combate contra Olia Berger se vio poderosa, ganó sin problemas, aunque un rodillazo de la canadiense le hizo sangrar por la nariz. Para el segundo asalto se presentó contra la cubana Ivis Dueñas, y entonces tuvo que meterse más en la concentración del evento, estudiar a la rival y esperar, ya que ella era más ligera que la nuestra, pero Vanesa salió en su día y nadie la sacó de la senda del éxito, por lo que se impuso a la experimentada cubana, que venía de vencer a la brasileña Marques. Con la victoria sobre Dueñas se colocó en la final, donde enfrentó a la ecuatoriana Carmen Chala en un rudo combate, en el que la estrategia fue el arma que usó la mexicana para dar cuenta de su rival. Todos los combates habían sido extremos, ya que se conocen perfectamente las competidoras y hoy se impuso la mejor, la que supo atacar en el momento preciso. Cuando llegó la victoria Vanesa se extasió de alegría, extendió sus brazos, disfrutó el momento, uno de los más preciados en su carrera deportiva. El combate lo ganó con mucha firmeza, sabiendo cuándo meter el cuerpo para contabilizar los puntos a favor. La victoria fue suya y los presentes supieron reconocer el esfuerzo de esta deportista, que en el 2001 llegó a México desde Chihuahua, se instaló en el Centro Deportivo Olímpico Mexicano con una sola idea: ser la mejor. Hoy, un 19 de julio, lo logró. AL AVENTAR UNA MONEDA Vanesa rompió la maldición Su concentración, su mentalidad, sus chanclas y una moneda que aventó en el momento preciso, fueron algunos de los instrumentos que utilizó para ganar. Vanessa Zambotti dice que echó una moneda para romper con la sal que le pusieron para maniatarla. Feliz de la vida estaba la deportista: "Además de la moneda, fue lo mental que me ayudó; antes no me concentraba en la competencia, me distraía mucho". Su alegría era mayúscula, dado que ha tenido que pasar mucho tiempo, muchas lesiones y muchos entrenadores para gozar el éxito. Sólo unos minutos después del éxito, logró comunicación con sus padres, quienes se emocionaron por la hazaña de su hija. Vanesa se quitaba la tela que se puso en los tobillos para evitar cualquier lesión. Mencionaba que ahora sí entró de lleno al certamen: "Mi entrenador tiene mucho que ver en mi nueva fase de competidora, es quien me ha enseñado la estrategia y el psicólogo también me ayuda". Su alegría la comparte, recibe abrazos de felicitación de los deportistas del área. Su rostro está húmedo. Agrega que todo está bien, que el camino a Beijing debe proseguir, se considera una deportista fuerte y con técnica. Hoy aplicó toda la enseñanza que acumuló en los años de entrenamiento. Sonríe, entona a todo pulmón el Himno Nacional Mexicano, cuando se iza la bandera nacional. Todos saben que Vanesa Zambotti merecía el triunfo. PARA SU ENTRENADOR El triunfo de Vanesa es especial Por Víctor Peralta ENVIADO ESPECIAL/OEM La medalla de oro que consiguió Vanesa Zambotti tiene un sabor especial para su entrenador, el señor Amadeus Dias de Moura. Él es brasileño y el triunfo cayó en su casa, ante su gente, con una atleta que sufrió muchos tropiezos antes de cumplir su sueño de ser la mejor del continente. Dias, lo mismo que Zambotti, acaparó la atención de los medios de comunicación tras la conquista del primer lugar de la categoría de más de 78 kilográmos en judo. "El trabajo y la disciplina son la clave del triunfo. Nosotros sabíamos que la otra competidora era favorita. En Brasil siempre ha tenido un buen ambiente para competir. Vanesa ya fue campeona Panamericana en Bahía. Ya fue campeona de la Copa del Mundo, en mayo pasado y ahora campeona de los Juegos Panamericanos. Estamos en un alto nivel y de ahí para arriba", refirió. Con este resultado, Vanesa olvida lo que sucedió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, donde se tenían esperanzas de una medalla, pero quedó fuera de la pelea antes de lo contemplado. "Vanesa tiene una experiencia distinta. Actúa con otra mentalidad, por eso los resultados de hoy. El trabajo de México es muy disciplinado y ya lo hacemos con profesionales. Este resultado es la unión de esfuerzos de cada profesional y en general de los entrenadores mexicanos. El judo mexicano ahora tiene una estructura muy fuerte". El festejo fue tal entre la atleta y su entrenador, que se fundieron en un abrazo, previo a las preguntas de los reporteros que los aguardaban para recoger sus impresiones. Dias de Moura sostuvo que tras dos años de estar cerca del judo mexicano ha visto un crecimiento tanto en los judokas elite como en los juveniles y destacó que en la Federación Mexicana de este deporte se ha visto la disponibilidad de hacer bien las cosas para que los atletas y entrenadores tengan lo mejor para su desempeño. |
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