Futbol mundial
Leo Messi se inventó su nueva versión de "La Mano de Dios". Foto: Reuters
9 de junio de 2007
Messi vuelve a emular a Maradona
Ahora con 'La Mano de Dios'
EFE

Barcelona, España.- Leo Messi volvió hoy a emular a Diego Armando Maradona. Si frente al Getafe marcó un tanto parecido al que Maradona consiguió al regatearse a unos cuantos defensores ingleses en el Mundial de México (1986), ofreció para la historia del futbol su particular versión de "La mano de Dios", al marcar el empate de su equipo ante el Espanyol con la mano.

Parece increíble, pero en unas pocas semanas Messi ha reproducido dos jugadas calcadas a las que firmó en su día Maradona. En el tanto de hoy, Messi fue lo suficientemente hábil para adelantarse al meta Carlos Kameni y rematar con la mano.

Era el 1-1 en el minuto 43. Los jugadores del Espanyol rodearon al árbitro, Rodríguez Santiago, y posteriormente al asistente Vallés Mazariegos, pero ni uno ni otro pudieron ver la acción, debido a la posición en la que se encontraban

Messi se estiró para rematar de cabeza, pero no llegó. Con un toque sutil con su mano izquierda, introdujo el balón en la red. El asistente y el árbitro estaban en la parte derecha del ataque del Barcelona, pero el argentino fue tan pillo que no consiguió ser desenmascarado.

Aquel tanto de Maradona, logrado el 22 de junio de 1986, le permitió a Inglaterra clasificarse para las semifinales de aquel Mundial, pero el gol marcado por Messi podría tener más trascendencia, ya que le podría dar el título liguero al Barcelona.

En el estadio Azteca, Maradona se adelantó a Peter Shilton, en su salida de puños, y marcó el 2-1 en el minuto 6 de la primera parte de la prórroga. Maradona, 15 centímetros más bajo que Shilton, le había superado en un salto.

El balón entró en la portería. El argentino festejó el gol, los jugadores ingleses reclamaron al árbitro, el tunecino Ali Bennaceur, que concedió el tanto, después de que su asistente, le indicara el centro del campo.

TAMUDO EJERCE DE JUEZ EN FAVOR DEL REAL MADRID

El capitán del Espanyol, Raúl Tamudo, con un gol en el minuto 90 que le daba el empate a su equipo en el Camp Nou, ejerció de juez de la Liga y le robó al eterno rival, el Barcelona, la alegría de saberse prácticamente campeón como ganador de una jornada de transistores que fue azulgrana hasta esos segundos finales y que acabó beneficiando al Real Madrid.

Leo Messi apareció después de que los españolistas hubiesen dado primero, igualmente con tanto de Tamudo, para inventarse una nueva 'mano de Dios' en la primera parte y darle la vuelta al marcador en la segunda con un gol más "humano".

Messi era el protagonista de una Liga que se teñía de azulgrana con la victoria del Zaragoza, pero al empate del Real Madrid en los compases finales de aquel partido le sucedió la diana del capitán del Espanyol, juez de un Barcelona incapaz de sentenciar cuando pudo y, sobre todo, de sacar provecho de los dos puntos que el confirmado líder de la Liga se dejó en La Romareda.

Los jugadores del Espanyol ya advirtieron de sus intenciones desde el primero minuto, decididos a alimentar el morbo de los maletines con una disposición impecable sobre el campo basada en las urgencias del Barcelona y en la velocidad de Luis García y Raúl Tamudo ante Carles Puyol y, sobre todo, Lilian Thuram, al que le cuesta frenar a ese tipo de jugadores explosivos.

La primera ocasión, de todos modos, fue para Eidur Gudjohnsen, la sorpresa de la alineación como sustituto del sancionado Ronaldo de Assis 'Ronaldinho', pero al islandés lo cogió despistado el balón que le cayó al pie en el minuto 8 cuando transitaba por el área.

La respuesta la dio Tamudo un minuto después con un tiro cruzado que desvío Víctor Valdés sobre la línea de gol y que fue un anticipo de lo que sucedió más tarde.

Antes de que Tamudo adelantase al Espanyol hubo tiempo para un disparo de Xavi que desvió a córner Carlos Kameni y para un primer cambio de banda entre Gudjohnsen y Leo Messi para que el argentino comprometiese a Jesús Mari Lacruz, al que le planteó problemas similares a los que sufría Thuram con el capitán blanquiazul.

El motor del Barcelona era Xavi Hernández, quien no se cansaba de hacer kilómetros para iniciar el juego de su equipo con criterio y sumarse al ataque de inmediato.

El problema para los barcelonistas era que les faltaba pegada delante y que Iván de la Peña y Raúl Tamudo volvieron a aliarse cumplida la primera media hora de juego, esta vez para inaugurar el marcador.

Tamudo se fue de la pareja de centrales encargada de marcarle y De la Peña vio el hueco, con posterior remate del delantero al fondo de la portería.

El ánimo del Camp Nou estaba por los suelos, pero el Zaragoza se encargó de levantarlo con un tanto al Real Madrid que espoleó al público azulgrana y a sus jugadores.

Como Gudjohnsen no acababa de convencer, Rijkaard le sentó y puso en su sitio a Thiago Motta para, cuando menos, asegurarse el 2-1, pero un último minuto dramático para los azulgrana le dio la vuelta a la tortilla.

El Real Madrid empató en Zaragoza y, en unos segundos, mazazo de Tamudo que servía el título en bandeja al equipo de Fabio Capello a la espera de una última jornada en la que difícilmente el Barcelona tendrá tan cerca un título que hoy se le escapó de las manos.

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