ESPECTÁCULOS

Pedro Infante, en sus 56 aniversario luctuoso

  
 
    
 

Pedro Infante

14 de abril de 2013


POR ALMA ROSA CAMACHO



PEDRO Infante, el máximo ídolo del pueblo, es recordado hoy en su aniversario luctuoso 56 en el Panteón Jardín. A lo largo de su exitosa carrera artística de 18 años, Infante intervino en más de 60 películas -por "Tizoc" fue premiado con el Oso de Plata de Berlín-, como en la grabación de 338 canciones de corte ranchero y rítmicas. El oriundo de Sinaloa, tuvo una muerte trágica, dejando su último suspiro en Mérida, Yucatán, al desplomarse la nave en la que quedó calcinado.

El hombre convertido en mito fue en vida un amante de la aviación, del deporte, los autos convertibles, de las motocicletas Harley Davidson, de las joyas ostentosas, de comprar residencias a sus familiares, del buen comer y, sobre todo, un conquistador de mujeres bellas y jovencitas; en su vida tuvo tres grandes amores: su única esposa, María Luisa León, además de Lupita Torrentera e Irma Dorantes; fue padre de seis hijos -de los más conocidos están Pedro Infante Jr., ya desaparecido, Irma Infante y Lupita Infante; esta última es la albacea de los herederos de la obra musical como marca registrada Pedro Infante-.



LA TRAGEDIA

Fue el 15 de abril de 1957. Pedro, a sus 39 años, madrugó en Mérida. A las seis y media de la mañana desayunó. Una hora después condujo su motocicleta cruzando la ciudad rumbo al aeropuerto. El avión en el que subió lo cargaban de telas, pescado y otros paquetes, más un changuito para obsequio a su gran amor, Irma Dorantes, mamá de Irma Infante.

El piloto que manejaría la nave -un XA Kun, de apodo "La calabaza", de TAMSA- fue Víctor Manuel Vidal y el mecánico era Marciano Bautista; al copiloto Gerardo de la Torre le pidió Pedro que le dejara su puesto, pues tenía prisa por volver al Distrito Federal. La carga en la aeronave fue de seis toneladas y media, cuyos bultos no quedaron bien embalados al transporte.

Pedro Infante le pide instrucciones a la torre de control meridense para despegar; calculó un vuelo de poco más de dos horas; había cielo limpio, libre de nubes, y despegó a las 7:40 horas.

Sin embargo, la aeronave no ganó altura. A los pocos minutos varias fallas se presentaron. Los motores hicieron un ruido ensordecedor, los transeúntes captaron que el avión no se elevó, sino que hasta perdió altura. Al rozar un árbol eal fuselaje comenzó a salirle el combustible y las llamas se hicieron presentes. Así, en cuestión de segundos el avión se incendió y al caer lo hizo en un giro sobre su eje y su picada fue con la panza hacia arriba. Al ir descendiendo el combustible incendiaba todo a su paso y el pescado se desparramó por las calles.

El avión cayó en el domicilio de las calles 87 y 54, una tienda llamada La Socorrito. Hubo un impacto tal de la aeronave que explotó y abrió un hoyo en el piso. Varios peatones tuvieron quemaduras, como la joven Ana Ruth Rosel, de 18 años, quien tenía el cuerpo calcinado en su propia casa de la tienda.

Este desastre aéreo en el que muere Pedro Infante alcanzó ocho predios de Mérida. Cuando los médicos hicieron su trabajo y reconocieron legalmente el cadáver del ídolo del pueblo dictaminaron en el certificado "pérdida de las relaciones anatómicas". Solo fueron reconocibles la mitad del rostro izquierdo, la cara anterior del tórax y la mano izquierda, y en la bóveda craneana quedaron fragmentos de tejidos óseos calcinados. El resto del cuerpo era una masa de tejidos óseos y blandos calcinados, con fragmentos metálicos. Su cuerpo se comprimió en 88 centímetros, con un peso de poco más de 30 kilogramos.

La primera en saber la noticia de su muerte fue Irma Dorantes. Ella le informó a Rodolfo Echeverría, en ese entonces líder de la ANDA, de la tragedia. Ambos viajan para reconocer el cuerpo y trasladarlo a la Ciudad de México y disponer la velación y el macroentierro por la multitud de mexicanos congregados.

La segunda en enterarse fue la esposa, María Luisa León, quien a su vez enteró a su suegra y madre de Pedro Infante, doña Refugio, quien entró en shock por la noticia. Lupita Torrentera se encontraba en Acapulco cuando recibió el telegrama funesto. Y así, el resto de los familiares se enteraron a lo largo del día, ya cuando las distintas estaciones de radio, la televisión y los periódicos daban la noticia: Muere Pedro Infante, en trágico accidente aéreo.