Opinión / Columna
En la cancha  
Fernando Schwartz 
29 de marzo de 2012

  EL arbitraje sigue dando de qué hablar en el planeta, y el miércoles dio la nota en todos los rincones. En el Milán frente al Barcelona la labor del sueco Jonas Ericksson fue catastrófica comiendo penales. En el juego Defensor frente a Chivas, en la Libertadores, el árbitro Cáceres expulsó injustamente al chiva Julio Nava, y en el Toronto contra Santos, Ricardo Salazar se guardó las tarjetas y al final creó tremenda bronca en su equivocación de expulsar a Osmar Mares en choque accidental, y a Darwin Quintero, golpeado todo el juego. En fin, que los hombres de negro, vestidos hoy de rojo, amarillo, naranja y azul no dan el do de pecho y FIFA debe intervenir a la brevedad. Es ya. Ahora o nunca.



EN TORONTO

Primero, la Concacaf no puede poner un árbitro de MLS en una semifinal entre un equipo de la misma MLS y un mexicano. Un centroamericano hubiera sido lo ideal, porque Ricardo Salazar no fue parejo en jugadas similares, fue un desastre que nunca pudo manejar un partido asequible. En lo futbolístico, Santos aguantó bien a un Toronto cuya principal peligrosidad fue la pelota parada. Hérculez Gómez continúa casado con el gol, y en gran forma, mientras que Suárez fue un peligro constante. Santos rota bien y no pierde. Difícil para Toronto hacer algo en la visita de la semana entrante en Territorio Modelo.



MONTERREY EN LO SUYO

Dominó el partido a placer. "Pikolín", inmenso atrás, batiéndose con su defensa evitó cualquier cantidad de goles en un agobio constante por parte de los Rayados que tomaron una ventaja tempranera y llevaron el momento del partido como quisieron ante la inoperancia puma, que solo con Martín Bravo buscó algo al frente. Todo se derrumbó en los últimos veinte minutos, cuando Monterrey fue implacable. Suazo está convertido en un jugadorazo que surte de balones. El taconazo de Morales y la explosión de De Nigris en el ataque, con contundencia. Monterrey ya tiene un pie en la final de Concacaf, porque para Pumas está más que cuesta arriba, con todos los problemas que atraviesa.



CHIVAS TODAVÍA

Vive en la Libertadores cuando le quedan dos partidos y el trabajo que realizó en Uruguay se fue por la borda con la injusta expulsión de Nava y el error defensivo en el gol de Oliveira, en el que la equivocación de Álvarez causó la anotación. Chivas, además, tuvo la mala fortuna de las lesiones y aunque el empate parecía muy bueno, ese gol faltando diecinueve minutos para concluir el partido terminó por matarlos y ponerlos cuesta arriba cuando le resta recibir al Vélez Sarsfield y visitar Quito. Matemáticamente todavía está en opciones y deberá seguir peleándolo. Su camino de invicto se quedó, pero Chivas sigue mostrando recuperación, aunque esta vez el resultado no le favoreció.



LLEGÓ EL MOMENTO DE LA VERDAD

Quedan setenta y dos horas para el momento clave de este ciclo preolímpico y no hay que cantar victoria antes de tiempo para no llevarnos un chasco. Canadá no es una selección super, pero sí es fuerte, atlética, que planta bien en la cancha sus dos líneas de cuatro, que contragolpea con velocidad y que en táctica fija a favor es peligroso por la altura de sus delanteros. Es de presumir que México irá con su cuadro de lujo que buenos resultados dio en los dos primeros juegos del torneo, donde lo hecho en la primera ronda más que histórico es solo anecdótico, porque en noventa, ciento veinte minutos o en penales en una noche sabatina se jugará todo. El todo por el todo, así de claro.

PREGUNTA: ¿Cuántos kilómetros hay de Kansas a Londres? Un chorro, aún...

Hasta el próximo silbatazo.

Comentarios: fschwartz@oem.com.mx.

PD: Me han pedido más historias de La Bruja... Están en el horno.
 
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