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Lucha Libre
Terrible, el niño malo del ring
ESTO
13 de abril de 2007
Alfredo Ascencio
Es uno de los integrantes de Los Perros del Mal. Su nombre nos hace recordar la extraordinaria rudeza mexicana, pero dentro de ese luchador mal encarado e imponente, se encuentra un ser humano muy humilde, sencillo, pero sobre todo muy amigable, que nos cuenta lo que ha vivido en su corta e intensa carrera dentro del pancracio, que se inició en 1998 en la arena "El Ranchito", de Nuevo León. El Terrible asegura que su nombre se debe a lo travieso, hiperactivo que era de niño. "Los niños somos así, queremos hacer sufrir a la tía, somos desobedientes, no queremos hacer la tarea, no queremos ir a la escuela... (risas)". El gladiador regiomontano es simpático, siempre trata de hacer bromas, se ríe constantemente, pero también ha tenido momentos difíciles en su vida, como abandonar su hogar en Monterrey, donde dejó a sus padres e hijo. Su lesión más fuerte fue cuando estuvo a punto de perder la retina a causa de una patada en la cara cuando enfrentaba al Rayo de Jalisco Jr., Black Warrior y Porky. La situación era tan grave que estuvo muy cerca del retiro: "Eso sí me hubiera matado completamente, la verdad me hubiera quitado la vida. La lucha libre es casi mi vida, es todo y decirle adiós, la verdad no sabía que hacer más". Afortunadamente el esteta se recuperó y ahora es uno de los pocos luchadores de peso completo que tiene muchos recursos y cuenta con una gran presencia en los encordados, pues es sinónimo de fuerza, rudeza y escándalo. El integrante de la Jauría ha sacrificado mucho por la lucha libre, pero no se arrepiente, pues si volviera a ser niño, decidiría ser luchador de nuevo, eso sí, terminaría su carrera de Ingeniería Mecánica Automotriz. El Terrible alguna vez probó estar en la esquina técnica y fue partícipe del concepto de los Guapos, pero no se sintió a gusto y regresó a ser un malandrín: "fíjate que no me convencen, la verdad, mi fisonomía, mis facciones, no me dan para ser técnico, tengo cara de pocos amigos y la verdad, soy muy frío... la gente a veces piensa que estoy enojado todo el tiempo, pero no", insiste el rudo. Se siente a gusto con los Perros, por su facilidad de encajar con cualquier luchador, se considera muy moldeable y no se "pone sus moños", como él mismo dice. Le gustaría formar una tercia con Emilio Charles y El Satánico, a quienes respeta y admira, pero reconoce que su más grande ídolo es René "Copetes" Guajardo (qepd), "era un rudazo, que no'mas con la simple mirada ya te decía todo". No le rehúye a los combates y hace poco en la arena Coliseo demostró que puede ser un gran rival para Marco Corleone, el extranjero sensación del CMLL. Ante esto El Terrible considera que puede enfrentarlo en un mano a mano y ganar, así que esperamos que la Seria y Estable se dé cuenta que hay un gladiador con los tamaños para frenar al Halcón Europeo en la México, donde se le ha visto poco al rudo regiomontano, pues argumenta que ha tenido mucha actividad en la república y es reconocido por su calidad en Estados Unidos, donde ha luchado recientemente. Para finalizar, el integrante de la Jauría Maldita agradece el apoyo de la gente, "Gracias a Dios hay mucha gente que reconoce mi calidad luchística, saben cómo soy en verdad, hay técnicos que me la podrán mentar... (risas), pero ya cuando me ven afuera, me felicitan, me dan la mano, porque ya saben bien que afuera es otro rol". El Terrible es una amenaza en el ring y no se detiene ante nada ni nadie, pero fuera de él es una muy buena persona, siempre sorprendente con su gran sentido del humor. |
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