Box
CAMPEÓN invicto: como lo señala el póster de Olivares, el "Canelo" se coronó sin derrota. FOTO: JOSÉ LUIS GARCÍA
28 de abril de 2011
Su hija Cinnamon y sus caballos
EL "CANELO" TIENE MOTIVACIONES EXTRAS
JOSÉ LUIS CAMARILLO



APARTE del boxeo, Saúl "Canelo" Álvarez tiene dos enormes motivaciones: su hija de tres años y siete meses, Emily Cinnamon (en inglés significa canela) y sus caballos. Uno de éstos, un bayo a quien su pequeña le puso Spirit, como el corcel indomable de la famosa película de dibujos animados, es un obsequio de su amigo el charro cantor Vicente Fernández.

En su visita al Diario de los Deportistas, Saúl platicó que cuando todavía no era la figura que hoy conocemos, le prometió a su hija que "algún día estaría orgullosa de su nombre. Quiero darlo todo por ella. Es una responsabilidad muy grande".

No todo lo relacionado con canela es de su agrado. Cuando se dispuso a sacar unas galletas de un despachador automático en el Edificio de OEM -su entrenador, Eddy Reynoso, dice que puede bajar más de peso si consigue contener su gusto por las golosinas-, el invicto campeón del mundo advirtió que "las canelitas, no". "Es buen jinete", comentó su mentor, José "Chepo" Reynoso. Y al referirse al afecto que Saúl profesa a sus corceles, indicó que "los echa y se acuesta con ellos".

-¿Cuál es tu peleador favorito? -le pregunté al popular boxeador jalisciense de 20 años de edad. Sin dudarlo, respondió: "Óscar de la Hoya, Muhammad Alí y Julio César Chávez".

-¿Y tu equipo de futbol". "Ninguno me gusta", retrucó, pero el "Chepo" aclaró que es buen jugador".

La primera vez que se puso unos guantes fue a los 12 años. Pero no ocurrió en un gimnasio, sino en la calle, emocionado porque su hermano Rigoberto, quien regresaba de un prolongado viaje a Tijuana, le regaló un juego y al cabo de unos minutos ya estaba tirando golpes con sus amigos. A los 13 años, con unas cuantas contiendas como aficionado, "El Español" lo llevó al gimnasio del "Chepo".

Así, concursó en dos olimpiadas juveniles. En la primera obtuvo plata y en la segunda, oro. Su éxito fue tal, que llegó el tiempo en que ya nadie aceptaba hacerle frente.

Señala el "Chepo". "Hubo que ponerlo con un muchacho 20 kilos más pesado; después de dos rounds, el 'Canelo' se enfadó y lo noqueó. Entonces ya no lo pensamos para hacerlo debutar como profesional".

Hace tiempo que su mamá, Ana María Barragán Fernández, manifestó en una entrevista que era muy peleonero desde niño.

El carismático púgil lo acepta. "Cada rato me sacaban de la escuela por eso. A veces le brincaba por mis amigos. Dejé los estudios en segundo de secundaria. Empecé a ver boxeo a los 9 ó 10 años, desde la primera pelea profesional de mi hermano Rigo; era mi inspiración, no veía a otro; él fue mi primer entrenador".

Su primer pleito de paga lo hizo a los 15 años, en la inauguración del Domo "Chololo" Larios, en Tonalá. "Fue un lleno, fácilmente metió mil personas", evoca José Reynoso.

"Dios me dio este don", manifiesta el "Canelo". Y promete ofrecer una gran noche el próximo 18 de junio, ocasión en que pondrá en juego por primera vez el título universal superwelter del CMB contra el británico Ryan Rodes, en la arena VFG.