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Espectáculos
Luis de Alba hace bromas sin censura. Foto: Arturo Durán/ESTO
13 de marzo de 2007
Luis de Alba regresa al teatro
Tras ocho años de ausencia
José Juan Reyes
Sus personajes los recordamos todos, desde el "Ratón Crispín" hasta el "Pirrurris". Luis de Alba es un excelente comediante que ha logrado, como pocos, hacer comicidad para todos, con un estilo que se reconoce de inmediato y que está muy fresco en nuestra memoria. Ahora está de regreso con la comedia "La corneta de mi general. Entre políticos te veas", cuyo elenco visitó la Redacción de ESTO. "Estoy de regreso luego de ocho años de no hacer teatro. Estuve medio enfermo, me recuperé y ahora quiero seguir actuando, ya sabes, es como un vicio, aunque también una pasión, ¿eh? Me siento lleno de energía para seguir adelante. Sobre todo porque ahora el humor se hace con puras groserías y doble sentido. Eso no está bien, en México hay una gran tradición de comedia fina, de gran éxito en taquilla y de mucho talento. Eso no quiere decir que me haya alejado del teatro a propósito, simplemente no había encontrado un proyecto tan divertido como esta historia". De Alba señaló que la obra recupera la tradición del teatro de carpa, por lo que está llena de sátira política muy a la mexicana. "Hace unos años era muy difícil hacer chistes políticos. Más que eso, en una ocasión, en 1981, me metieron el clásico 'sustoí. Trabajaba en un centro nocturno en la ciudad de México y el show incluía una imitación del discurso del presidente Luis Echeverría; todo el público se reía". Recordó que una noche, al terminar su espectáculo, dos sujetos lo subieron a un auto apuntándole con una pistola. Le dijeron que por órdenes "de arriba" lo iban a matar por pasarse de chistoso; no lo hicieron, pero sí lo encueraron y lo dejaron en plena carretera. "No me quedé con los brazos cruzados; al día siguiente busqué al Presidente. Le grité tanto que no le quedó de otra que hacerme caso. Se inquietó y me pidió que subiera con él al auto; ahí le hice la imitación y se comenzó a carcajear. Me dijo que él no tenía nada que ver, que de seguro fueron funcionarios que se divirtieron a mis costillas, incluso me ofreció apoyo. Hoy las cosas no son así, por eso hablamos y nos burlamos de lo que se nos da la gana". |
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