Opinión / Columna
 
Tema y Voz 
Romeo Ortega Lopez 
Soldados Caídos
Diario del Sur
24 de enero de 2011

  Romeo Ortega López

Los soldados caídos en el cumplimiento del deber tienen en Chiapas un altar de reconocimiento, exaltación y respeto a su memoria.

No hay duda de la sensibilidad y solidaridad del gobernador Juan Sabines al decretar una pensión vitalicia para aquellos soldados chiapanecos que han ofrendado la vida en defensa de la ley y de la justicia y de aquellos que, aun sin ser nativos del estado, aquí encontraron el desenlace fatal de su destino, siempre en aras de una causa patriótica. De esos soldados a los que se les acaba de rendir homenaje con la entrega de la pensión a sus familiares, diez son chiapanecos y dos son oriundos de otras entidades, pero tienen el mismo perfil de aguerridos defensores de este pueblo nuestro sometido a los retos y al encono del crimen organizado.

El Ejército Mexicano escribe una página de honor que va a legar como ejemplo a seguir a las nuevas generaciones. Es una lucha la que libra que definitivamente ganará, sencillamente porque no puede ser derrotado por un enemigo que cada vez luce más diezmado. Puede ser que la lucha no se termine en este sexenio pero, de continuar, va a culminar con la inminente victoria fuera de cualquier pacto o tregua. Es de tal dimensión el combate que no puede resolverse más que en dos conceptos irreductibles: triunfo o derrota. Triunfo para nuestros soldados y derrota plena para los que se atrevieron a enfrentarlos. No hay más.

Llegó el batallón 100 de infantería adscrito al campo militar 36 ubicado en el ejido Chiapas Nuevo de Jiquipilas y fue recibido por el comandante de la VII Región Militar, Salvador Cienfuegos y por el gobernador del estado Juan Sabines Guerrero. Estos soldados se incorporan a Chiapas para prestar sus servicios con estricto respeto a los derechos humanos y a la ley, con abierta y completa colaboración con otras autoridades con ejemplo de lealtad y disciplina, tal como dijo el general Cienfuegos en la ceremonia de bienvenida.

El comandante Cienfuegos reconoció la sensibilidad y comprensión del gobernador por el apoyo que ha brindado al ejército para el mejor desempeño de sus tareas en la entidad y además expresó gratitud por el decidido respaldo a las familias de los soldados que prestan servicios en Chiapas.

Fue un acto muy emotivo. Después de que se pasó lista de los soldados caídos, el mandatario procedió a la entrega de la pensión vitalicia a los familiares de esos soldados que perdieron la vida en el cumplimiento de su tesonera misión. Es una pensión amparada en la ley, legislada y promulgada. Sabines sienta otro precedente, esta vez de justicia a quienes ofrendan la vida en la preservación de la paz y la tranquilidad con las que deben vivir los mexicanos.

Acordarse de las familias que perdieron al jefe y sostén del hogar, es un acto de solidaridad que tiene que quedar inscrito como emblema de la sensibilidad que alentó a un gobierno civil para estar presente en el escenario militar y así fortalecer el ideal que a todos engloba: el bienestar de México y de los mexicanos.

Certero fue el gobernador Sabines al aclarar que la entrega de esas pensiones no es acto humanitario, ni el sello sexenal de un gobierno, es el homenaje del pueblo de Chiapas y de su gobierno que no permanece ajeno ni impávido a las labores realizadas por el glorioso Ejército Mexicano.

COLOFON.- Que tu boca sea de chicharrón, le dirían las sabias viejecitas al flamante investigador de la Unach Jorge Aguilar Carboney quien, a guisa de pitoniso o de de Nostradamus pueblerino, predice la destrucción de Chiapas si llegara a ocurrir un sismo superior a los 7 grados de intensidad en la escala de Richter porque las viviendas y edificios construidos con una antigüedad de 20 años, tienen cimientos deleznables y fácilmente se desploman. Dice el señor que en este riesgo están nueve de cada diez casas construidas ¿Qué mosco le picaría para hacer tan fatales predicciones? ¿Acaso lo picó el tábano? Con esto no hace más que preocupar a la gente porque mucha de esta gente vive en casas que tienen más de 20 años de construidas y no se vale en esta hora tan difícil aumentar la tensión popular que bastante tiene con el aumento galopante de las subsistencias populares. Habla el señor de desastres, pero no da ninguna solución para evitarlos o amainarlos, además ¿De dónde saca eso de que pudiera ocurrir aquí un sismo superior a los 7 grados? ¿Quiere sentir en carne propia la tragedia de Haití? Y si por infortunio de la vida el investigador tuviera razón, la Dirección de Protección Civil para el Manejo Integral de Riesgos de Desastre debe intervenir de inmediato sea para ratificar o enmendar lo dicho por el pitoniso y dar las recomendaciones que procedan porque no es posible que la población se mantenga presa de la tensión, con el miedo a cuestas. Lo que el señor investigador hace es alarmar, no prevenir.


 
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