Futbol mexicano
Bravo se disparó con tres goles. Fotos: Jesús Téllez
25 de febrero de 2007
Estuvo Bravo
El rebaño goleó al Necaxa
Salvador Aguilera

Aguascalientes, Aguascalientes.- Gran noche de Omar Bravo, quien marcó tres de los cuatro goles con los que Chivas vencieron al Necaxa, que como de rayo se puso en ventaja, pero la reacción del Rebaño fue fulminante: 4-2.

Importantísimo triunfo del Guadalajara que ya llegó a 14 puntos en el grupo I y está cerca del superliderato. Además se impuso a un rival de grupo, como el Necaxa, que se quedó en 9 unidades.

Un partido aguerrido, peleado, con emociones y momentos de buen futbol, ofrecieron Necaxa y Chivas esta noche, ante un lleno en el estadio Victoria.

Duelo clave para ambos equipos, por ser rivales de grupo. Los Rayos, que presentaron uno de sus nuevos uniformes, estaban obligados a conseguir el resultado, por su condición de locales.

Y tan pronto inició el partido, el Necaxa tomó la ventaja con un gol de su refuerzo Juan Salgueiro, quien está rindiendo frutos, pues además de anotar en la Copa Libertadores a media semana, también consiguió un gol tempranero contra las Chivas. Sólo iban 2 minutos cuando ya el Rebaño estaba en desventaja.

Sin embargo, ese gol sólo provocó que el Guadalajara se reordenara y comenzara a desplegar el futbol que sabe y que tanto daño le hace a los rivales.

Pocos minutos después de conseguir el gol, Salgueiro recibió una dura falta de Alberto Medina y el necaxista ya no pudo continuar en el partido. Una baja considerable.

Después de una intensa lucha en la que Chivas tuvo buena posesión de pelota, el Necaxa volvió a mostrarse peligroso hasta el cierre del primer tiempo, cuando Alfredo Moreno apareció por lado izquierdo dentro del área y cruzó el disparo con mucha intención, aunque el portero Michel desvió a tiro de esquina.

El final del primer tiempo fue caliente, sobre todo porque Gabriel Gómez consintió mucho algunas entradas en las que debió ser más enérgico.

Para el segundo tiempo, el partido cambió por completo, sobre todo con la entrada de Adolfo Bautista, que por mucho es mejor jugador que Sergio Santana, quien había pesado poco.

Ese futbol picante del "Bofo" es lo que le hacía falta a las Chivas, porque con su talento creó jugadas, jaló marcas y eso permitió que a los minutos 52 y 54, Omar Bravo se apareciera en el área para darle la voltereta al partido.

Emotivo juego estábamos presenciando, sobre todo porque el Necaxa nunca bajó los brazos y Chivas siempre estuvo en busca de más goles.

A estas alturas del partido, no sólo el Guadalajara estaba ganando, sino también los aficionados, que en su mayoría eran seguidores del Rebaño.

Alfredo Moreno empató el marcador a los 64 y pareció que el partido podría terminar igualado, lo que hasta ese momento parecía justo.

Hasta que apareció el capitán Ramón Morales y con un soberbio tiro fuera del área le dio de nuevo la ventaja a las Chivas. Duro golpe para el Necaxa, que ya no pudo levantarse. Sobre todo cuando el defensa Omar Hernández vio la tarjeta roja y los Rayos se quedaron con diez hombres.

Hay que decir que Kléber tuvo para cambiarle la historia a este partido, sólo que esta vez, el brasileño no tuvo la contundencia necesaria. Simplemente no fue su noche.

El que se llevó la noche y los aplausos fue Omar Bravo, quien coronó su actuación con un tercer gol a su cuenta. Fue el 4-2. Y de milagro no fueron cuatro goles de Omar, quien anduvo muy Bravo.

Al final, claro, el grito fue: "¡Chivas, Chivas!"

Estuvo Bravo.

EN EL ESTADIO VICTORIA

Volar es algo que siempre ha estado en la mente del hombre y aunque en algunos eventos públicos ya se ha visto volar a un hombre con turbinas en la espalda (Rocketman), esta noche, en el estadio Victoria, se vio un espectáculo así.

Se produce un gran estruendo tras el anuncio del breve espectáculo y de la fuente que se encuentra en la cabecera sur, el hombre se eleva para admiración de todos y avanza también de manera horizontal, se desplaza por el estadio y a la altura del área contraria, se da la vuelta y comienza el descenso.

Finalmente tiene un aterrizaje forzoso, pero se gana el aplauso y la admiración del público. Es Rocketman.

Es increíble.

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