Singapur 2010
El Quijote de la diana
Visitó el museo que guarda muchas historias. Foto: Jorge Barrera/ESTO
Juan René Serrano
ESTO
21 de agosto de 2010

Guillermo Martínez González

Detrás de su semblante serio está el de un niño que siempre quiso ser arquero.

Y ahora que ha logrado cumplir con su sueño, va en busca de más conquistas con la elegancia y humildad que le caracterizan.

Es Juan René Serrano, el Quijote vencedor de la diana.

En su mirada están guardados los triunfos, las esperanzas, la confianza de toda una nación que lo vio crecer en su natal Guadalajara, junto a sus compañeros de escuela.

Miles de travesuras ha pasado alrededor de su vida, pero también tristezas, las cuales supo valorar y sobresalir de ellas.

"Mi infancia fue divertida. Mucha alegría, sueños, travesuras, un momento en que nunca pensé lo que quería ser en la vida".

Perfeccionista y respetuoso del deporte, busca que sus tiros lleguen siempre al centro de la diana.

"Fue mi papá René quien me inculcó el meterme a este deporte. Hice más deportes pero la arquería fue la que me conquistó. Con trece años en este deporte, busco siempre hacer lo que me gusta. Los objetivos se logran trabajando, y así quiero que me recuerden, como un chavo honesto y sincero. Alguna vez la fama quiso invadir mi privacidad, pero afortunadamente cuento con gente que me quiere y que me han hecho bajarme de mi nube".

Lo principal que corre por su mente, es conquistar sus metas con todos sus defectos y virtudes.

"Siempre he sido una persona encaminada hacia una buena brecha. Soy respetuoso de lo que otros chicos hagan, pero nunca haría algo de lo cual me pueda arrepentir. Gracias al deporte, he comprendido de otra forma la vida. Todos los días forma parte de mí, y así quiero llegar al final de mi carrera, vinculado a esta disciplina".

Conquistador de mil batallas deportivas, Juan René cuando entra al campo es el más serio de los exponentes, pero afuera de la pista, es el amigo que le gusta ayudar a la gente que se le acerca.

"Me gustaría hacer un cambio en la mente de las personas. Ojalá todos fuéramos ganadores en lo que hacemos. A mí me fortalece el ganar una medalla. Además de que es una cosa que no me asusta. Es un compromiso y por algo llegué a estar entre los mejores del mundo".

Guerrero intachable, nunca ha tenido una decepción en el deporte, ya que siempre ha brillado a través del tino que le pone a sus flechas.

"A veces hay tristeza porque no se logran los resultados. Pero reafirmo lo que hice mal y gracias a ello vienen las medallas. Todo torneo tiene un proceso, pero hay que vivir y disfrutar todos los momentos. Nunca pienso en el fracaso o en hacer un mal papel. Al contrario, pienso en competir, disfrutar y ganar".

Siendo ya una persona admirada en cada competencia, manifestó:

"Me da gusto porque no es a mí a quien admiran, sino a todo el trabajo que hay detrás, así como a México, a este país que da buenos frutos en el deporte. Es a la nación y al tiro con arco a quien admiran".

Siempre respetuoso de las mujeres, también busca cosechar más áureas en el deporte donde ha estado la mitad de su vida.

Y claro que ya comienza a hacer historia, por eso cuando logra una medalla, su primer agradecimiento es a la oportunidad que le ha dado la vida de ser uno de los mejores representantes de la arquería.

"Siempre trato de hacer las cosas bien. Por eso nunca me arrepiento de si algo me salió mal. Más bien busco seguir perfeccionando mis tiros".