Box
"Cochulito" atacaba con furia a Hasegawa. Eran los instantes finales. Foto: AP
2 de mayo de 2010
¡"Cochulito", grandioso!
Noqueó y destronó a Hasegawa
Ernesto Castellanos G., ENVIADO ESPECIAL

TOKIO, Japón.- La noche del pasado viernes asistimos a una de las jornadas más grandes del boxeo mexicano, cuando en un atestado estadio Budokan de esta capital, el sinaloense Fernando "Cochulito" Montiel noqueó en forma sensacional en el cuarto asalto al japonés Hozumi Hasegawa, para arrancarle el campeonato mundial gallo del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Montiel es ahora doble monarca, ya que también es el titular de la categoría de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Hasegawa salió fracturado de la mandíbula.

Este triunfo, histórico para el boxeo nacional, debe de colocarse entre los grandes logros del deporte mexicano, porque venir a Tokio y noquear a uno de los grandes campeones de la actualidad no es cosa fácil. Pero el coraje, la calidad, la dinamita y el instinto asesino de Montiel finalmente lo condujeron a la victoria en un pleito de final dramático, y cuyo resultado dejó helados a los aficionados nipones, que silenciosos atestiguaban el ruidoso festejo de los pocos mexicanos que estaban en la bonita arena construida en 1964 para 12 mil espectadores.



HUBO UN RESQUICIO

El sensacional triunfo del mochiteco llegó cuando menos lo esperábamos, ya que el zurdo Hasegawa estaba superando con claridad al mexicano, imponiendo su estilo, su pasmosa rapidez, y su fuerte pegada. Desde un round antes, "Cochulito" había decidido abrirse, jugársela, ir decidido al frente, a perder o ganar pero a lo macho. Y en ese cuarto round hubo un resquicio, una hendidura, y se coló al triunfo.

Montiel atacó en ese round varias veces. Lo hizo de nuevo, ambos lanzaron puñetazos, y Hasegawa quedó de lado, presentando un flanco. Montiel vio que se abría un camino, y por ahí dejó ir un poderoso gancho de zurda que explotó en la mandíbula de Hozumi. A este se le doblaron las piernas y buscó el refugio de las cuerdas. Como un tigre, "Ko-Chulito" vio que el campeón CMB estaba herido, y fue por él. Lo tundió a dos manos, entonces la reacción del japonés fue agarrarse con la mano izquierda de una cuerda, y medio inconsciente, no acertaba ni a caer, ni a defenderse. El mexicano le soltó toda su artillería, en total le contamos 17 ganchos, varios brutales, uno que le botó la cabeza hacia arriba. Ahí entró el réferi texano Laurence Cole, y decretó el KOT. Una mala noticia para Hasegawa, todo terminó a un segundo del campanazo que lo hubiera salvado. Iban 2 minutos y 59 segundos. En ese bombardeo alguna de los misiles sinaloenses le quebró la mandíbula a Hozumi.

De inmediato vino el festejo de Montiel y su equipo, mientras que 12 mil tristes aficionados tomaban el camino hacia las salidas.

Hozumi dominó la pelea. Desde el primer asalto se fue al ataque, y con su velocidad llegaba al rostro del mexicano. Montiel logró equilibrar un poco las cosas en el segundo, pero en el tercero, aunque se arriesgaba, recibía. Fernando le aguantó varios de sus cañonazos. Pero en el cuarto se abrieron para Hasegawa las puertas del infierno.

Hozumi ganaba en las tarjetas del jurado: 30-27 para Duane Ford, y 29-28 para Steve Morrow y Daniel Van de Wiele. "Cochulito" tiene ahora 41 ganadas, 31 nocauts, dos derrotas y dos empates. Su victoria puso fin a 17 años sin que hubiera un mexicano como titular gallo CMB. De paso, acabó con cinco años de monarca de Hasegawa, que hacía su undécima defensa. Hozumi quedó con 28-3, y 12 KOs.

Los fanáticos japoneses esperaban celebrar una gran jornada local, ya que en la segunda estelar, Toshiaki Nishioka retuvo el cetro mundial supergallo del CMB, al derrotar por KOT en cinco vueltas al filipino Balweg Bangoyan, quien antes de caer ofreció encarnizada resistencia. La pelea fue bien detenida por el réferi mexicano Gelasio Pérez. Los nipones tenían grandes esperanzas en esta cartelera, que resaltaban como una de las mejores de los últimos años, prueba de ello, la difusión dada por prensa y TV y el llenazo en el Budokan.