|
Opinión / Columna
En algún tiempo lo llamaron La Academia -jugaban al futbol dando cátedra de cómo hacerlo fácil y efectivo. Otros sólo los llamaban: los rojinegros del Atlas. Como fuera, todos nos maravillábamos ante el buen toque, ante la magia, ante la alegría de jugar al futbol que tenían sus integrantes. Corrían los setenta (principios) cuando un futbol artístico, creativo, ofensivo y vertical irrumpió para despertar una admiración espontánea. Era el Atlas, La Academia. El Atlas de Pepe Delgado, de Abel Verónico, de Berna García, del "Astroboy" Chavarín. No hubo títulos, cierto, pero sí figuras legendarias que trascendieron y mitificaron a ese efímero conjunto. Hoy, una nueva camada de Zorros rojinegros busca vencer al escamado América para, quizá, reverdecer viejas glorias; busca otras noches de académico futbol, como aquellas que nos dieron sus antecesores y que aún no se pueden olvidar... |
Columnas anteriores
Cartones
Columnas
|