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Cambios bruscos de temperatura pueden causar parálisis facial
Noticias de El Sol de la Laguna
31 de diciembre de 2009

Torreón, Coahuila.- La aparición de parálisis facial puede ocurrir por los cambios bruscos de temperatura y por situaciones emocionales negativas que alteran el sistema inmunológico. En la temporada de invierno se origina por múltiples infecciones respiratorias que afectan la nariz, garganta, bronquios y oído, las cuales alcanzan el nervio facial susceptible a inflamarse.

La doctora Olivia Hernández Montes de Oca, especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila, explica que la parálisis se define como la suspensión de la función secundaria a la lesión del nervio facial o del séptimo par craneal, problema que puede evitarse con medidas tan simples como el uso de bufandas.

Algunos de los síntomas que revelan una eventual parálisis facial son el hormigueo y sensación de adormecimiento y de malestar en la mitad de la cara. Se presenta en forma súbita y algunos pacientes, aunque no todos, refieren dolor.

Otras de las manifestaciones son una debilidad o pérdida total del movimiento muscular voluntario de un lado del rostro; imposibilidad de cerrar alguno o los dos ojos y de mover la boca, dificultad para la masticación y alteración del olfato y del gusto.

La enfermedad se presenta repentinamente, por ejemplo al despertar o al salir de casa, y la recomendación es que se acuda de inmediato por atención médica al servicio de urgencias o bien a consulta a la Unidad de Medicina Familiar que le corresponda al paciente, a fin de evitar ulceraciones o daño ocular. Entre más pronto se atienda y revierta la parálisis, más posibilidades tendrá el pacientes de una recuperación total.

A decir de Hernández Montes de Oca, la respuesta al tratamiento es variable. El 35 por ciento de los casos son leves y sanan de una a tres semanas, con medicamentos y un programa de terapia física; los casos moderados llevarán de uno a tres meses; y los delicados hasta tres o cuatro meses. Hay quienes tienen una repercusión anímica, su imagen corporal cambia, igualmente su actitud, hay angustia, situaciones de dificultad en su trabajo, en su familia y en su entorno.

En el área de Rehabilitación, a los pacientes se les realiza un examen de cada uno de los músculos de la cara. Se integran a un programa de terapia física con base en compresas, aplicando calor local en la zona afectada, electro-estimulación a los músculos y se utiliza ultrasonido cerca del oído, rayo láser, además de enseñar ejercicios faciales que deben hacer frente al espejo.

En un pequeño porcentaje de los casos hay secuelas, como no poder cerrar por completo el ojo del área afectada o que la boca ya no esté simétrica. Sin embargo se debe tener disciplina y ser constantes para hacer los ejercicios faciales para volver cuanto antes a las actividades cotidianas en el hogar y el trabajo, así como mantener sus relaciones interpersonales, a fin de no sentirse aislado.

Entre las medidas preventivas se recomienda realizar una actividad física con ejercicios moderados, como caminar. También procurar una alimentación adecuada, que incluya verduras y cítricos -que contengan vitamina C-, porque ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Aprender a manejar el estrés físico y psicológico, y en la época de frío usar bufandas, sobre todo las personas mayores y evitar los cambios bruscos de temperatura, concluyó la informante.