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Opinión / Columna
Todos soñamos con volver a la infancia, al amor, a una liguilla de futbol. Es recobrar de alguna manera un cachito de felicidad, un aroma a buenos tiempos, una justificación para estar vivos. Volver, volver a sentir emoción, incertidumbre, deseos de ser. Hoy el América retorna a la ilusión por conseguir un algo que hace mucho tiene ausencia en su vitrina y en sus colores. Un nuevo campeonato. Empresa nada fácil. Todos soñamos con volver, pero a veces dejamos de lado algo verdaderamente importante: las cosas cambian, los tiempos. Hoy el América es un equipo más, los otros lo miran de igual a igual porque en esto de nuestro futbol ya cualquiera puede ganar. América retorna a una liguilla, siempre se sueña con volver, pero hay que hacerlo de la mejor manera: humildes y realistas; de lo contrario, el regreso puede ser un retorno maléfico. |
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