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Opinión / Columna
Hace unos días escuchamos un fragmento de una entrevista que le realizaron en ESPN a Antonio de Nigris, en donde a pesar del problema que han vivido varios jugadores que militan en el futbol mexicano, sus dirigentes no han querido dar un paso atrás sobre el "pacto de caballeros", que no es más que un candado para que cuando se termine un contrato, ningún futbolista pueda ser contratado por otro club de este país, y se vea obligado a emigrar en busca de continuar su profesión. Pero algunos lo consiguen y otros se quedan en el aire, en la lista negra que los lleva a olvidarse de seguir su carrera. En esa entrevista realizada a De Nigris, para los que tuvimos oportunidad de escucharla, nos ha llegado muy honda. Son palabras sinceras, conmovedoras, que vienen a mostrar que ese tipo de pactos deben desaparecer, ya que prácticamente se trata a muchos jugadores como esclavos. En esa entrevista pone al descubierto la falsedad por un lado, la falta de palabra y la forma cruel como los directivos del Monterrey trataron a Toño de Nigris, que lamentablemente falleció lejos de su país, en Grecia, después de caminar la legua para jugar en diferentes equipos en varias partes del mundo. En esos días, Toño había conseguido un contrato con el Santos de Brasil y tenía la promesa del técnico brasileño Wanderlei Luxemburgo, de que iba a ser su centro delantero de confianza. El fragmento de la entrevista comienza así: "Regreso y me dicen en Monterrey: 'No, ya no te queremos'". De Nigris aceptó la decisión del equipo y preguntó: "Ah bueno, ¿estoy libre", y la respuesta fue: "Sí estás libre, haz lo que tú quieras". De Nigris aceptó la palabra, no exigió ningún papel firmado en el que le confirmaran su libertad para contratarse con otros equipos que no fueran de México, y abordó el avión rumbo a Brasil, para entrevistarse con el Santos de Sao Paulo. "Firmo por dos años y comienzo a jugar, meto un gol en el segundo partido y sale Monterrey: 'No, es nuestro jugador, no es libre, y yo había firmado como libre allá. Y yo, hablando (a Monterrey para aclarar). Les dije: 'Ustedes me dijeron que yo estaba libre (la respuesta es increíble). Me contestaron: 'Sí, pero aquí tú eres de nosotros...'. Así que híjole, eso no se hace. Estaba muy enojado". "Le dije (a un directivo del Monterrey) déjame ya, para qué me quieres (pero hubo una negativa rotunda). Me contestaron: 'No, no... te prestamos si quieres'". Pero Antonio no podía salir a la gente de Santos conque siempre no era libre y no podía decirles que estaría prestado por el Monterrey. "Tuve que ir a un juicio a Río de Janeiro diciendo que yo soy libre. Había jugado libre... total ya no puedo jugar aquí en Santos (se lo dijo a Wanderlei), y nos fuimos de vacaciones. 'Cuando regreses va a estar todo arreglado, tú vas a ser el 9 mío. Yo te quiero', dijo el entrenador. "Sin embargo, no se había arreglado el problema porque Monterrey nunca cedió, y me dije: esto no está bien. Comenté (al equipo brasileño): 'Sabes qué, mejor déjame libre para tener las puertas abiertas, y algún día pueda volver al Santos, puede ser. Se los agradezco'". "Hablé con el presidente del Santos, muy amable, muy buena gente". De Nigris había firmado un contrato con el equipo brasileño y había que pedir su libertad y así lo hizo. "Déjame libre por favor, disculpa lo que pasó", pidió a los directivos santistas. los brasileños dejaron libre a Toño, comentándole que no sabían de la actitud de la gente de México. "Me regresé a Monterrey y les dije: 'bueno está bien, me tienes que pagar todo el salario que tengo porque tú querías que estuviera aquí no?'". Ante la negativa de Monterrey, De Nigris informó que llevaría el caso a la FIFA, y ante esta amenaza entró el miedo a la directiva del equipo regiomontano y "Me dieron la carta de libertad, pero yo perdí lo que era Santos de Brasil". Los dirigentes del Monterrey fueron mezquinos con Antonio de Nigris, un luchador de toda la vida y un apasionado por su profesión de futbolista. Así se fue a jugar a Turquía, donde vistió la camiseta de tres equipos. Siempre le fue bien porque anotó goles. El fragmento de esa entrevista termina de esta manera: "Gracias a Dios me fue muy bien, y ya fueron muchas historias que me han pasado con esta gente... y por eso ando por todos lados". La última etapa de Antonio de Nigris ocurrió en Grecia, donde falleció inesperadamente de un infarto cardiaco a la edad de 31 años. Pese a su fallecimiento, la familia de Toño está indignada por el pésimo comportamiento de los directivos del Monterrey, que tienen corazón de hielo y prácticamente no se interesaron en apoyar a los deudos del jugador. Por lo que toca a la Comisión del Jugador, ayer anunció con bombo y platillo que los deudos de Toño recibirán de 35 a 50 mil dólares, y que se formaría un fideicomiso para los estudios de su hija. Pero dicha Comisión no sólo debe preocuparse del aspecto económico, sino de iniciar una campaña -junto con todos los futbolistas activos e inactivos que pertenecen a dicha Comisión-, para finalizar de tajo con ese "pacto de caballeros" que viene a confirmar que al jugador se le sigue tratando como esclavo. Es cierto que son muchos los que ganan sueldos millonarios, pero también es cierto que son más los que están desprotegidos, y que al terminar cada torneo corto siempre quedan sin trabajo. Algunos porque no son contratados, pero hay muchos que se topan con ese dique llamado "pacto de caballeros". Éste debe desaparecer de inmediato, pero para ello, y eso se ve muy difícil, tendrían que unirse todos los futbolistas activos e inactivos, para presionar y derrumbarlo. |
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