Toros
José María Manzanares, un enamorado de la sensibilidad mexicana. Foto: Martín Montiel/ESTO
20 de noviembre de 2009
José María Manzanares espera lo mejor
El domingo en la Plaza México
Miguel Ángel García

ENVIADOS ESPECIALES

Guanajuato, Gto.- Uno de los matadores que la empresa de la Plaza México presentará en esta temporada, al igual que un nutrido número de diestros hispanos figuras, será José María Manzanares, quien actuará este domingo en el gran coso y que lo hará como única tarde en la capital. De corte artístico, José María estuvo tentando el miércoles pasado en la dehesa de Celia Barbabosa, donde ofreció una probada de lo que el público capitalino podrá ver y a decir verdad será todo un agasajo para la pupila. Y es que el torero es de los espadas que gustan en México, es afecto al toreo lento, artístico, como lo muestran sus formas estéticas, garbosas y sentidas por el artista hasta la misma médula, lo cual transmite automáticamente y hace que la piel se enchine.

José toreó seis vacas a la vista de César Barbabosa, de su cuadrilla y de únicamente dos medios informativos; y tuvo mucha tela para darse vuelo ante la bravura de las vacas y dejar regado en la arena su sentimiento y gran torerismo.

SUS RECUERDOS

"Las expectativas para México siempre son buenas, ya que vengo con mucha ilusión; la Monumental de México es de mis plazas preferidas y espero lo mejor. Como recuerdos especiales de México, sin duda, está el de mi confirmación, puesto que esa tarde corté dos orejas; repetí en esa misma temporada y nuevamente corté otras dos. Fue una temporada en la que actué cuatro tardes y en total corté cinco orejas. Esa fue una experiencia muy bonita, sobre todo porque mi padre siempre me había hablado de la afición mexicana y por fin lo descubrí".

ENAMORADO DE MÉXICO

"Me gusta la sensibilidad y pasión de la afición mexicana que tiene por los toros; cuando observan algo realmente bonito lo cantan y se entregan. Hoy llego en un momento muy bueno, me encuentro en plenitud y en México espero un resultado alto. Sobre todo porque me gusta torear despacio, siempre y cuando el animal te lo permita. Me gusta torear lo más puro posible, es por eso que me gusta tanto la embestida del toro mexicano, es algo único, esto no lo tenemos allá".

EL SUEÑO

"Cortar un rabo e indultar un toro. Sin embargo, más que eso, mi principal objetivo es transmitir lo que llevo dentro, luego vendrá lo demás. Las estadísticas no son muy importantes", concluyó.