Toros
Aldo Orozco. Foto: Archivo ESTO
18 de noviembre de 2009
Aldo Orozco: "Salí con la cara en alto"
Su siguiente objetivo, la Plaza México
Miguel Ángel García

El matador tapatío, Aldo Orozco dejó grato sabor el domingo pasado en la plaza de toros Nuevo Progreso de Guadalajara, ya que el público le aplaudió toda la tarde, amén de la petición de oreja que pedía al juez y de la clamorosa salida al tercio que le ovacionaron al espada. Sin embargo, el torero dice que una buena faena debe rematarse con una buena estocada y que si el juez no le otorgó la oreja, luego de hacerle un excelente trasteo a su primer toro, fue porque la espada la dejó caída. "Y así no se cortan las orejas en Guadalajara", expresó el torero, quien ahora se alista para su actuación en la temporada grande de la Plaza México, donde está a la espera de fecha.

-¿Con qué te quedas de tu actuación?

"Con la actitud e ideas claras que mostré, fue lo importante; estaba preparado y mentalizado para pisar este ruedo, ya que no es cualquier plaza. Creo que el público así lo percibió, pues estuve centrado ante mis toros, y siempre busqué entenderlos; fue una tarde buena, pero sigo en busca de las orejas".

-¿Qué opinas de la petición de oreja que tuviste?

"El público pedía la oreja en mi primer toro, lo cual agradezco mucho, pues sé que esperaban que triunfara el torero de la tierra. No obstante no me doy coba. Sé que la espada se me fue abajo y en Guadalajara lo bien toreado hay que matarlo bien desgraciadamente se me fue esa oreja que hubiera sido de mucho peso".

-Sin embargo, te aplaudieron fuerte al final.

"Sí. La salida al tercio fue bastante emotiva; incluso querían que diera la vuelta al ruedo, aunque me hubiera gustado darla con las orejas. Al final el público fue muy agradecido y quedó satisfecho".

Aldo señala que en ambas faenas se dieron detalles muy bonitos, "como el pase del soldado, o del fusil, como quieras llamarle, por la forma de poner la espada en el hombro. Siempre traté de imprimir variedad, y el público respondió fuerte a lo diferente".

-¿Te vas contento de Guadalajara?

"Me voy con la cabeza en alto. Estoy consciente de que ahora más que nunca me hacen falta las orejas; sin embargo en Guadalajara estuve a la altura; las críticas han sido buenas; ese es un logro porque se dieron cuenta que voy creciendo como torero. Esto me da mucha moral. En la Plaza México tengo que encontrar el triunfo, ahí me jugaré todas mis cartas".

Como detalle cabe decir que su primer toro, el de Pablo Moreno, que completó el encierro, Aldo lo herró y tentó de becerro, lo conocía muy bien. "Lástima que estaba lastimado de una manita; de lo contrario hubiera sido una faena redonda", concluyó.

Mientras, Aldo tiene por torear el 3 de diciembre en el lienzo charro de Constituyentes, el 12 en Ahuacatlán, y el 25 en Hidalgo.