Opinión / Columna
Tommy al bat 
Tomás Morales 
Domingo espectacular
ESTO
17 de noviembre de 2009

  Dos jugadores que pueden ser claves para que sus equipos lleguen al play off y posiblemente al campeonato se vieron las caras el domingo pasado en Hermosillo, cuando los Naranjeros, que llevaban sin poder ganar toda la semana, pudieron rescatar el último juego contra los Yaquis de Ciudad Obregón por 4-3. Naturalmente, lo principal fue la reaparición de Vinicio Castilla con los Naranjeros, y aunque lleva tres temporadas retirado de las Ligas Mayores, continúa jugando muy bien para ver la gran diferencia que hay entre los dos circuitos.

Vinicio reapareció el sábado con una gran jornada de tres hits en cuatro veces, un doble y dos sencillos, pero Naranjeros perdió su quinto juego seguido en la semana. El domingo, Vinicio conectó un doblete en dos veces al bat y recibió un par de bases por bolas, por lo que en los dos primeros partidos está en .667.

Sin embargo, el que impresionó el domingo fue Luis Alonso Mendoza que, abriendo por los Yaquis, no aceptó carrera en siete entradas de trabajo con solamente dos hits, hasta 11 ponches y dos bases por bolas. Mendoza ya había estado en el 2008 con los Rangers de Texas y decidió descansar en invierno para tener el brazo mejor que nunca al principio de este año. Sin embargo, fue un 2009 de gatos negros para Mendoza, firmado por Carlos Fragoso para los Medias Rojas hace algunos años de la Liga Maya. No lo pudo hacer bien en sus oportunidades en las Mayores y batalló en la principal sucursal.

Habrá que ver si los Rangers lo protegen en su lista de 40, porque si no, les podría pasar lo que le sucedió a San Diego con Joakim Soria. Mendoza tiene un brazo fuerte, como aquel Felipe Leal de gratos recuerdos; es un pitcher ponchador y podría ser parte de los abridores o del bullpen. Y ya que hablamos de Soria, el gran relevista de los Reales de Kansas City pertenece al Yaquis y habrá que ver si los refuerza para el final de la temporada.

Que Vinicio siga bateando bien a pesar de su parcial retirada nos hace pensar otra vez en las muy buenas temporadas que habría podido tener en la Liga Mexicana de verano, pero escogió el interesante trabajo ofrecido por el Rockies de Colorado para comenzar en otras posibilidades de empleo beisbolero al momento definitivo de colgar los spikes.

Se recuerda que cuando Beto Ávila se retiró de las Ligas Mayores jugó su último año con los Tigres, a los que hizo campeones en la Liga Mexicana en 1960 con una gran temporada. Hubiera podido jugar varios años más en nuestro beisbol, pero la política era su segunda pasión.