Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
13 de noviembre de 2009

  Este fin de semana termina la temporada regular del Torneo Apertura 2009, y todo quedó listo para arrancar la ronda de cuartos de final. Los partidos de ida serán el miércoles 21 y jueves 22, y la vuelta, el sábado 28 y domingo 29.

En la semifinal, los de ida se juegan el miércoles 2 y jueves 3 de diciembre, mientras que los de vuelta serán el sábado 5 y domingo 6. Posteriormente, el jueves 10 y domingo 13 tendrá lugar la gran final.

Y mientras la actividad del campeonato mexicano va a menos, en plena recta final del año, los representantes y promotores ya comenzaron a trabajar en busca de encontrarle equipos a sus representados, ya sea entrenadores o jugadores. Sin embargo, hay técnicos que comenzaron a promoverse antes de que finalice el campeonato, como es el caso del actual entrenador interino de Guadalajara, José Luis Real, quien al ver que no lo promueven, lo hace por su cuenta.

Real ha dejado muy en claro que conoce perfectamente a la mayoría del plantel de la Primera División, debido a que más de una docena de esos elementos los comenzó a trabajar casi desde que eran niños.

José Luis fue más allá, al manifestar que conoce más que nadie la filosofía de Guadalajara, con la esperanza de que le retiren el nombramiento de interino y lo "asciendan" a entrenador fijo para la próxima campaña.

Por ahora, habrá que esperar lo que pase mañana frente a Cruz Azul, en un partido en que aún hay esperanzas de calificar a la liguilla, al combinarse el resultado con el del San Luis, en Querétaro. En Chivas, los jugadores se han engallado y han prometido golear a la Máquina Celeste, como si fuera tan fácil ante un equipo como el que dirige Enrique Meza, que ha cerrado con fuerza y es gran candidato a conquistar el campeonato del futbol mexicano.

Otro que no ha desaprovechado la oportunidad de hacerse presente para dirigir a las Chivas es Benjamín Galindo, el hombre que ya dirigió al Rebaño Sagrado, pero que salió debido a que, según él, tuvo problemas con Néstor de la Torre -al que considera el culpable directo de que lo despidieran-. El Maestro Galindo ha dicho que, al no estar Néstor en el Club Tapatío, su relación con Jorge Vergara es excelente, y que no tendría ningún problema para hacerse cargo de la dirección técnica.

Pero no paran ahí los que hacen su lucha para entrenar un equipo en el Torneo Bicentenario, que arranca en enero, pues hay que apuntar a Ricardo La Volpe, que hace y deshace en el equipo Atlas.

La Volpe es un técnico que, de acuerdo a su estado de ánimo, ataca a directivos rojinegros y los amenaza con renunciar si no le cumplen sus caprichos. Ahora que el nuevo presidente de los rojinegros, Carlos Martín del Campo, le cumplió, el técnico argentino le falló por completo, y el fracaso de los Zorros se debió en parte a los pleitos constantes con algunos de sus jugadores, a los que relegó, a pesar de que esos elementos se esforzaron por realizar lo que su entrenador les pedía. No obstante, La Volpe se encaprichó con un grupo para combinar la experiencia y juventud, pero que nunca entendieron lo que les pedía, y el resultado ahí está.

En este momento, hay un gran descontento entre los fieles seguidores del Atlas y la mayoría de los dirigentes del equipo, quienes ya no están dispuestos a sufrir fracasos, como sucedió en el Apertura 2009 -en el que la gota que derramó el vaso de agua fue esa goliza frente al Guadalajara, la semana pasada, por 4-2, en un partido que dio la impresión de que los jugadores salieron dormidos y muy presionados, pues antes del minuto tres ya perdían por 2-0-.

Ahora resulta que La Volpe no quiere irse y quiere la revancha, pues de acuerdo a lo que ha comentado el aún entrenador de los Zorros, ha presentado a Carlos Martín del Campo un proyecto a largo plazo, es decir, para asegurar un contrato cuando menos de dos años.

Ricardo quiere seguir al frente del Atlas, en el cual seguramente ya tiene una lista grande para eliminar a jugadores y abrir la posibilidad de realizar nuevas contrataciones, como sucede los días previos a cada campeonato, y con la promesa de poner a jugar a elementos de las fuerzas básicas y a los que utilizó en el torneo, para que cuajen como jugadores importantes, que serían la base para el próximo campeonato.

A pesar del gran fracaso en el Apertura 2009, de que en este momento no se ve que el Atlas tenga un equipo base, y de la opinión de muchos, que dicen que mantener a La Volpe en la dirección técnica podría poner a los rojinegros cerca del descenso; la forma de actuar de los directivos del Atlas parece ajustarse al hecho de que le darán la oportunidad de ir por la revancha, al firmarlo para que desarrolle ese proyecto a largo plazo que le presentó a su presidente Martín del Campo.
 
Columnas anteriores
Cartones
Columnas