Opinión / Columna
Minuto 45 
Teodoro Cano 
12 de noviembre de 2009

  México cuenta desde anoche con uno de los mejores estadios del mundo, al quedar inaugurado el inmueble enclavado en el Territorio Santos Modelo, con el encuentro entre Santos-Laguna y Santos de Sao Paulo, engalanado con la presencia de grandes personalidades deportivas.

Encabezó el desfile de personalidades el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que en los últimos días ha disfrutado su estancia en nuestro país como si fuera un niño con zapatos nuevos.

Claro que al hombre fuerte del futbol mundial lo han llenado de grandes atenciones y halagos, que le permiten sentirse sobre las nubes, y él ha correspondido con elogios a los dirigentes mexicanos, que se han dejado querer con esos cumplidos, que vienen a ser un gran compromiso para la superación de nuestro futbol en todos los aspectos, para demostrar que no quedará en cortesía de la Federación Internacional de Futbol.

Incluso se produjo el deseo de Blatter, manifestado y dirigido a Javier Aguirre y a la Selección de México, de que le gustaría que ganara la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.

Pero lo más importante es que México cuenta con un complejo deportivo que vendrá, sin lugar a dudas, a estimular a los deportistas que bajo una preparación de excelencia se conviertan en atletas de alto rendimiento.

Además, el futbol debe crecer para estar a la altura de ese Territorio Santos Modelo, que continuará en crecimiento en los próximos meses, si tomamos en cuenta que su primera "joya" quedó inaugurada en medio de una fiesta inolvidable y que permanecerá en la mente para siempre de los que estuvieron presentes.

Lo será no sólo por el encuentro internacional de futbol, sino por todo lo que significa el hecho de que se convierta en realidad un sueño acariciado por un grupo de jóvenes emprendedores, encabezados por el presidente del equipo Santos Laguna, Alejandro Irarragori, Carlos Fuentes y Pablo Cañedo, que es el presidente del Complejo, Deportivo, Social y Cultural del TSM.

Hace 56 años, para ser exactos en 1953, un grupo de entusiastas deportistas e industriales se animaron a llevar el futbol organizado a Torreón, que posteriormente se extendió a toda La Comarca Lagunera, con la fundación del equipo llamado Ola verde de la Laguna.

El conjunto fue inscrito en la Segunda División, con la idea de llegar algún día a la Primera, seis años después. Quizá al ver que la Ola Verde tenía éxito, surgió otro grupo de emprendedores industriales para dar vida a los Diablos Blancos de Torreón.

Los viejos aficionados, y ahí están las reseñas, recuerdan lo que fue en su momento uno de los grandes clásicos del norte, el Clásico Lagunero entre los Verdes y los Blancos.

El primer Estadio que abrigó los partidos de la Segunda División, y posteriormente del máximo circuito, era el San Isidro, del que prácticamente nadie se acuerda. Incluso era tal el arraigo de jugar en ese estadio, que costó trabajo que los equipos y los aficionados se mudaran al ahora desaparecido -apenas hace una semana-, Estadio Corona.

Hablamos de dos estadios, con muchas limitaciones si usted quiere, pero que dieron abrigo al futbol de La Comarca Lagunera durante muchos años, y que desgraciadamente han quedado en el olvido, principalmente el San Isidro, el que prácticamente nadie lo ha mencionado en estos días de euforia, entre el adiós al Corona y la inauguración del moderno estadio del TSM.

Tampoco se ha mencionado a dos hombres que fueron los principales impulsores para que el futbol tuviera raíces en Torreón. Nos referimos a Juan Abusaid, un hombre que amaba el deporte, que era el dueño del equipo de beisbol que terminó llamándose Alacranes de Durango, pero que le dio por meterse en el futbol y tuvo que ver en la llegada de la Primera División a La Comarca Lagunera.

El otro personaje que mencionamos fue don Alfonso Estrada, que fue presidente de la Federación Mexicana de Futbol en una época en la que había una lucha a "muerte" por el poder entre los equipos de la Primera División. Don Alfonso Estrada era una de las personas más decentes que hemos conocido en el futbol mexicano, y aceptó ser presidente de la FMF, con la esperanza de que llegara la paz y tranquilidad en esos días a nuestro balompié.

Pero don Alfonso fue atacado "criminalmente", y en el poco tiempo de su gestión lo acusaron de malos manejos, lo que estuvo a punto de llevarlo a la cárcel con acusaciones falsas. De ahí que Alfonso Estrada renunciara y se alejara del futbol, para dedicarse al deporte de sus amores, que era el golf.

De todos estos hombres sólo hemos mencionado dos, ya que la lista de los impulsores del futbol en La Laguna son muchos, y de ponernos a nombrarlos correríamos el peligro de cometer omisiones injustas, así como también se necesitaría de un libro para hablar de todos los grandes jugadores que vistieron la camiseta de la Ola Verde de la Laguna, y la de los Diablos Blancos de Torreón.

Se trata de gente que en el Territorio Santos Modelo merecería un homenaje, cuando menos ocupar un sitio donde queden registrados los nombres de aquellos que sembraron la semilla del futbol en la Comarca Lagunera, que hoy se encuentra de manteles largos y disfrutando de un complejo deportivo, social y cultural, impulsado también por mucha gente.

Como en aquellos años 50, y que ahora disfrutan en grande del fruto de aquellas semillas. Felicidades para todos los que intervinieron en el desarrollo del Territorio Santos Modelo, encabezados por Alejandro Irarragori, Pablo Cañedo y Carlos Fernández. Especialmente para los aficionados y futbolistas, atletas que pueden presumir de tener uno de los complejos deportivos más importantes de nuestro país y de muchas partes del mundo.
 
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